Es noticia:
Érase una vez en Hollywood

Brad Pitt: «Echo de menos ser anónimo, pero prefiero el éxito»

Repite con Tarantino, tras «Malditos bastardos», en una historia cargada de amor por Hollywood

Brad Pitt en Érase una vez en Hollywood - Vídeo: Di Caprio y Brad Pitt vuelven juntos a la gran pantalla
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Confiesa Brad Pitt que, pese a que acumula más de tres décadas de trabajo frente a las cámaras, todavía le aprietan los nervios antes de escuchar «¡Acción!». En su nueva película, esa orden le llegó directamente de Quentin Tarantino -con quien repite tras «Malditos bastardos»- en un set en el que le acompañaron figuras como Leonardo DiCaprio, Margot Robbie, Al Pacino o Kurt Russell. Y, pese a sus más de treinta años de carrera, Pitt reconoce que no le gustaría volver al pasado, que disfruta del éxito, pese a que el último año no fue el mejor: vivió el divorcio de Angelina Jolie, pasó por una clínica para superar su alcoholismo y vio cómo su físico decaía ante tanta adicción. El estreno de Érase una vez en Hollywood lo ha cambiado todo.

P - No ha sido su mejor año...

R - Y yo que pensaba que no era tan malo (bromea). Me ha tocado la lotería con esta película porque es sensacional. (Interrumpe para asegurarse de que el teléfono no le está grabando en vídeo). Entiéndeme, son años de paranoia tras décadas de estar perseguido. Creo que estoy justificado, o tal vez no, tal vez estoy equivocado.

P - ¿Lo que Hollywood le ha hecho se refleja en el filme?

R - Vengo del Medio Oeste americano, para mí fue excitante cambiar mi vida y mudarme a Los Ángeles. Quería vivir en Hollywood, allí donde se rodaban las películas. Todavía recuerdo con emoción el día que pisé un gran estudio por primera vez. Ese sentimiento no te abandona nunca. De alguna manera, sigo siendo el tipo de Missouri a quien todo lo que ve en Hollywood le excita. Reconozco que es difícil el camino, que uno se viene abajo cuando no consigue trabajo o la crítica es negativa. Eso desmoraliza. Pero tengo pasión por aprender, por mejorar en mi interpretación. Es un arte que necesita ejercitarse. Todos los actores necesitamos atención, que la industria nos quiera, pero es cierto que yo he encontrado a la gente más fascinante, curiosa, inteligente y sabia.

P - ¿Cómo ha sido trabajar con Leonardo DiCaprio por primera vez?

R - Muy divertido. Ambos habíamos trabajado antes con Quentin y oído historias uno del otro. Somos casi de la misma época y llevamos mucho tiempo en esta industria. Ha sido sensacional trabajar con él porque hay una razón por la que Leo es Leo: es un profesional que entiende cada milímetro de su trabajo, pero, además, es muy divertido, bromista, es una estrella atípica.

P - ¿Echa de menos algo de aquellos años, hace dos décadas, cuando el futuro no era como ahora?

R - Nada. Tal vez ser anónimo, pero prefiero el éxito. No echo de menos aquellos años de fracasos, de llamar a muchas puertas. Es muy excitante el viaje, la aventura de superarte, de perseguir algo, de aprender... Hay una gran energía en todo eso, pero ahora es importante hacer otras cosas, mejorar en otros aspectos de la vida.

P - ¿Recuerda algo de 1969?

R - No exactamente de 1969, pero sí de los primeros 70, cuando veía series que me marcaron el futuro. Yo entiendo 1969 a través de mi padre, de cómo vestía y cómo se comportaba. Me he inspirado en él para el personaje.

P - ¿Cuál será el legado de Tarantino?

R - Se ha transformado en verbo, en adjetivo. Hablamos de otro director y decimos «es muy Tarantino», y todos saben lo que eso significa.

P - ¿Qué tipo de proyectos busca?

R - Cambia de un momento a otro. Lo importante es terminar con el sentimiento del trabajo bien hecho. A veces, me inclino hacia una historia por la idea, o por el director, o por seguir un camino que me he marcado. Hay muchas transiciones en esta industria (el cine mudo, el color, la televisión, los DVD) y ahora nos enfrentamos a otra con las plataformas. Creo, sinceramente, que el futuro se presenta muy interesante.