Ariel Sharon.
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Los médicos realizan una traqueotomía a Sharon para ayudarle a respirar

Los especialistas mantienen todavía las esperanzas de que el primer ministro israelí salga del coma

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La respuesta de la portavoz del hospital Hadasa de Jerusalén a la pregunta de si los doctores todavía tienen la esperanza de que el primer ministro israelí, Ariel Sharon, salga del coma en el que se encuentra fue clara y segura: sí. Los especialistas del centro médico que supervisan y atienden desde hace ya doce días al jefe de Ejecutivo no se dan por vencidos. Tras los intentos fallidos de devolverle la consciencia continúan buscando una mejoría en su paciente.

Esta vez, dejando para otra ocasión las sinfonías de Mozart y las voces de sus hijos Omri y Gilad, con las que han intentado reanimar al líder hebreo, los esfuerzos de los doctores se centraron en que consiga respirar por sus propios medios, sin ningún tipo de ayuda.

Tras una nueva tomografía y ante el temor de que el tubo de plástico que conecta su tráquea al respirador comience a causarle daños, los médicos le realizaron anoche con éxito una traqueotomía. La intervención quirúrgica consistió en anestesiarle completamente y abrirle un pequeño orificio en el cuello, en donde se insertó un tubo que conecta con la garganta. La operación formaba parte del tratamiento previsto por los facultativos ante la eventualidad de que el primer ministro no pudiera respirar completamente de forma autónoma.

Ya la semana pasada, los especialistas comenzaron a preocuparse ante su invariable situación «crítica, pero estable» y optaron por reducir los sedantes que le mantenían en un coma inducido. A pesar de que la cantidad de anestesia que se le estaba suministrando ha sido disminuida casi en su totalidad, Sharon no logra despertar del letargo en el que se encuentra desde que sufrió el infarto y la hemorragia cerebral el pasado día 4.

Por eso, fuentes médicas siguen expresando su preocupación ante el estado del líder israelí, y lo cierto es que éste no da síntomas de querer abrir los ojos.

Intentos de apaciguar la consternación con afirmaciones como «algunos pacientes despiertan después de una semana y otros lo hacen después de varios meses» se oyen constantemente en boca de los médicos. Y así, alimentan la esperanza de algunos ciudadanos con informaciones como la del pasado sábado, en la que aseguraban que el jefe de Ejecutivo, a pesar de estar inconsciente desde que sufrió el último infarto, goza de actividad en ambos lados de su cerebro.

Un mes crítico

El hecho es que ya no importa que sus capacidades motrices no hayan sido afectadas, o que los indicadores básicos se encuentren en estado normal, sino que vuelva a recuperar el conocimiento. Algunos de los médicos del centro hospitalario donde está ingresado el primer ministro advirtieron de que el próximo mes será crítico para conocer si logra salir de esta situación.

No obstante, a pesar de la incertidumbre de que pueda despertar y de la seguridad de que jamás podrá recuperar su cargo, el líder de Kadima sigue guiando el panorama político israelí. Y es que, el todavía primer ministro, el más «odiado y admirado» en la historia de Israel, continúa desde una cama en la séptima planta del hospital Hadasa influyendo en las decisiones diarias del Gobierno.