A tres días de la cita catalana

Sólo la alternativa de un gobierno integrado por las fuerzas constitucionalistas daría una salida real al conflicto catalán

Álvaro Ybarra Pacheco
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Faltan sólo tres días para las elecciones catalanas, la cita que decidirá buena parte de la estabilidad institucional, política y económica de España durante los próximos meses. La aplicación del 155, presos incluidos, y el adelanto electoral han marcado para bien o para mal las votaciones del jueves. Todas las encuestas publicadas hasta la fecha vaticinan una ligera caída del apoyo a los partidos independentistas que no termina de romper el equilibrio de fuerzas.

El tirón último de Inés Arrimadas a costa del PP de Mariano Rajoy hace presagiar una victoria por los pelos, demasiado justa para que los partidos contrarios a la secesión de Cataluña puedan gobernar. Lo que los sondeos demoscópicos aventuran como la probabilidad más cierta es que la sucursal catalana de Podemos se convierta en árbitro de la gobernabilidad de Cataluña, lo que podría arrastrar al PSOE de Iceta a intentar formar un gobierno de izquierda radical con ERC y los podemitas. Esta solución no haría sino alargar la crisis catalana, con el alto coste económico y político que ello supondría.

Sólo la alternativa de un gobierno integrado por las fuerzas constitucionalistas daría una salida real al conflicto catalán. El imprescindible ensayo que Ignacio Camacho acaba de publicar sobre los mitos y claves de la revolución independentista, titulado «Cataluña, la herida de España», esboza otra salida a la crisis: la no cesión del Gobierno de España a las patrañas y amenazas de los nacionalistas identitarios, fuera cual fuera el resultado electoral. La política de cesión permanente practicada hasta la aplicación del 155, fruto de la falsa creencia de que el secesionismo no se atrevería en última instancia a proclamar la república catalana, se ha revelado como gravemente errónea. Asumir los errores del pasado con la garantía de que Cataluña ni puede romper con España ni vulnerar impunemente la ley sería la otra salida posible a un conflicto que ha roto la convivencia entre los ciudadanos.

@aybarrapacheco

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