Hoja Roja

Las uvas de la ira

«En las almas de las personas, las uvas de la ira se están llenando y toman peso, listas para la vendimia»

CádizActualizado:

A mí los finales de año me suelen poner catastrofista y un poco apocalíptica. En realidad no solo los finales de año, también me ponen catastrofista –y de mala leche– los centros comerciales, los articulistas que van de provocadores, las fiestas de fin de curso de los niños, los belenes vivientes, las graduaciones, los programas electorales y las salas de espera de los centros de salud. Definitivamente, lo de ser catastrofista es un estado de ánimo, como otro cualquiera; ni mejor, ni peor, por supuesto. Una manera de afrontar la expectación que algunos pueden llamar hipocondría, o pesimismo, o directamente derrotismo, porque ¿qué si no, una derrota, es terminar un año brindando por algo tan incierto como lo que está