OPINIÓN

Susana

Y tres contradicciones: una, que pierdes ganando, dos que tu líder es tu asesino y tres, que te echan por no ganar unas elecciones que perdieron los que te echan

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Esta columna es para ti, oh, Susana, Cersei de Triana, ‘emperaora’ de los reinos del Al Ándalus perdido, princesa de los Campos Elíseos. Me quiere sonar que los Campos Elíseos eran una casa de mancebía en la carretera de Sanlúcar y, si no, es que se le parece mucho. Cuando Roma quería colonizar el mundo ya estaba allí Gadir. Estrabón situó los Campos Elíseos en unas agradables planicies entre Jerez y El Puerto y a ti los historiadores te situarán en alguna parte entre Medea la de Eutes y Bridget Jones la de la peli; entre Eurípides y Omaita.

Oh Susana, que perdiste Granada y Alcalá de Guadaira. Oh, susanismo casi yacente en las hojas de los árboles que