OPINION

El reto de la estabilidad

Los sindicatos de Navantia deben evitar tentaciones cortoplacistas y pensar a largo plazo, en un plan industrial duradero

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El sector naval siempre parece frágil, vulnerable. Ni siquiera cuando está en plena fase de recuperación, como ahora en la Bahía de Cádiz, parece libre de volver con rapidez a la caída libre, a la falta de empleos y la escasez de encargos. Conviene no perder de vista de dónde venimos. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), ‘holding’ de empresas públicas al que pertenece Navantia, perdió 151 millones de euros en 2016, un 13,86% menos que en el año anterior y desde entonces no ha dejado de recortarlas. Pero aún están recientes. Los resultados del grupo se vieron lastrados en ese ejercicio por las pérdidas registradas tanto por Navantia (-303,84 millones de euros) como por Hunosa (-112,5 millones de