OPINIÓN

Promesas en bicicleta

De los muchos grandes proyectos pendientes de la Junta en Cádiz sólo avanza el carril y en precampaña

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Parece que hace un siglo pero sólo han pasado 18 meses. La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, realizaba su primera visita institucional al Ayuntamiento de Cádiz. La llegada de Díaz al consistorio gaditano estuvo rodeada de protestas y gritos, de pancartas y megáfonos con los que distintos colectivos sociales se manifestaron reclamando el cumplimiento de tantas promesas olvidadas, de tantos proyectos paralizados, tantos edificios abandonados y tantos solares por resucitar. Díaz cruzó la puerta del consistorio y compartió sonrisas y abrazos con el alcalde, José María González Santos.

En aquellas dos horas despachó con el regidor más de 20 años de abandono sistemático de la Junta de Andalucía a la ciudad y lanzó una ráfaga de buenas palabras a modo de soluciones que, claro, acabaron por ser de fogueo. Se habló de la Ciudad de la Justicia que aún se está esperando. También del Museo del Carnaval que no tienen ni financiación, ni contenido ni fechas. Tiempo Libre sigue igual, como Náutica o el futuro nuevo hospital que se quedó en nada. Del tranvía por la capital gaditana no hay nada, ni del desbloqueo del proyecto de la plaza de Sevilla.

Desde que viniera como portadora del maná la trianera responsable del Ejecutivo autonómico, sólo dos proyectos han florecido. Habló de una veintena. Pero sólo dos han avanzado algo: una estación de autobuses que finalmente acabó en marquesina rodeada de arenales pendientes de obras y el carril bici en cómodos fascículos, por entregas, por piezas deslabazadas.

El trazado del carril bici llega, tanto en Extramuros como alrededor del casco antiguo, con años y años de retraso pero al fin marcha. En el Paseo Marítimo es una realidad y ayer –justo cuando se buscan fechas para las elecciones regionales, cuando se ven en el horizonte las locales– empezaron esos trabajos que tienen año y medio de plazo de ejecución. Es el mismo tiempo que ha pasado desde que viniera Susana Díaz.

Llevamos demasiados años, más de 20, dando vueltas en la capital gaditana a demasiados proyectos aparcados por la Junta, frenados por la ineptitud o el revanchismo político. De las declaraciones de intenciones sólo se han hecho realidad la estación y una parte del carril bici. Las promesas se las lleva el viento y en Cádiz ya nos hemos acostumbrado, que lo hemos dado como algo inevitable.