Prevenir el futuro en astilleros

Navantia culmina tres grandes proyectos en la Bahía y comieza ya la cuenta atrás para asegurar carga de trabajo

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Cuando Navantia entregue esta tarde la segunda plataforma construida en PuertoReal para Iberdrola empezará una temible cuenta atrás para asegurar carga de trabajo. Es la angustia de buscar y firmar nuevos contratos de construcción que aseguren la actividad industrial en la Bahía. Los astilleros gaditanos han concluido tres proyectos clave. La culminación de la plataforma de Iberdrola, la terminación del segundo petrolero, el ‘Monte Urbasa’, y el fin de la obra del BAM‘Audaz’ para la Armada cierran un ciclo de prosperidad que arrancó en 2014 tras cuatro años de inactividad. La empresa cruzó un auténtico desierto laboral entre 2011 y 2014. La entrega a primeros de 2012 del último patrullero de Venezuela dejó a la constructora naval sumida en el abismo. No había firmados más contratos de obra que aseguraran su viabilidad. Navantia inicia esta tarde un carrusel de entregas que acabará el 27 de julio con la ceremonia de traspaso del BAM ‘Audaz’ a la Armada en el astillero de San Fernando. Las plantas siguen con una actividad cuya fecha de caducidad se prevé para el primer trimestre de 2019, caso de PuertoReal, con la entrega del cuarto petrolero. Mientras tanto, la única obra que podría generar nueva carga de trabajo son las cinco corbetas para la Marina Saudí, sin embargo, este contrato no está aún firmado, ya que lo acordado el pasado abril en Madrid con el príncipe heredero de aquel país, Mohamed bin Salman, es un preacuerdo que debe cristalizar antes del próximo otoño. El astillero de San Fernando está preparado para la construcción de estos barcos que generarán más de 3.000 empleos. Además, hay esperanza en que Iberdrola vuelva a delegar en Navantia la construción tanto de ‘jackets’ como de plataformas para los nuevos parques eólico-marinos que promueve en aguas de la bretaña farncesa. Pese a todo se esperan meses de incertidumbre. No hay que olvidar que la compañía ha perdido uno de los contratos más importantes de su historia a los que aspiraba. Se trata de la construcción por transferencia tecnológica de nueve fragatas para Australia. Finalmente, los asutralianos han optado por la inglesa BAE Systems para adjudicar esta obra de 22.000 millones de euros. El Brexit ha influido en la decisión de Australia en un concurso donde Navantia era la favorita.