OPINIÓN

Precedente festivo

Alejar la carpa de Carnaval del centro, a petición de los vecinos, parece una buena medida para conciliar descanso y diversión

Actualizado:

Las quejas comprensibles y cíclicas de grupos de vecinos de algunas calles del casco antiguo o del Paseo Marítimo de Cádiz tras determinados conciertos en las grandes fechas como la temporada alta del verano y el Carnaval resucitan cada poco sin encontrar una solución estable y permanente. Es un debate veterano en la sociedad gaditana, en la andaluza y la española. Al menos, en las localidades turísticas y costeras. Se trata del enfrentamiento entre el derecho al descanso de los residentes y el, presunto, derecho a la diversión de visitantes y jóvenes, ciudadanos en general. Para empezar, habría que cuestionar términos. El primer derecho, el de dormir, es tal. El segundo, el supuesto derecho a la diversión, sencillamente, no existe.