El Apunte

Un peligro que se ha anunciado demasiado

La pasarela para los alumnos de la Escuela de Ingeniería es una necesidad que los reproches entre administraciones no deben retrasar un minuto más

CÁDIZActualizado:

A la sociedad española se le suele dar mal la prevención. A toro pasado, los lamentos, las quejas y las culpas vuelan a toda velocidad pero resulta obvio que es mucho mejor evitar que lamentar. El caso de los accesos a la Escuela Superior de Ingeniería (ESI) de la Universidad de Cádiz (UCA) en el campus de Puerto Real (Cádiz) es uno de ellos. Es palmario. Los estudiantes, el propio rector y, ayer, el subdelegado del Gobierno se han sumado a lo que parece lógico. Los alumnos deben llegar hasta el centro por pequeños arcenes, prácticamente por la carretera. El camino es tan inseguro que la mayoría ha optado por el automóvil por lo que se producen pequeños atascos y, como consecuencia lógica, crece el peligro de accidentes.

El propio Javier de Torre habló ayer de riesgo para la integridad de los peatones. Que el primer representante del Ministerio del Interior y la Dirección General de Tráfico en la provincia realice tales declaraciones debiera ser suficiente para que se tomaran las medidas necesarias. Son las imprescindibles para construir una pasarela que separaría a los estudiantes a pie del tráfico. Parece simple pero en la burocracia nada lo es. Después de las movilizaciones de los representantes de alumnos y de las exigencias de todas las partes, incluyendo a las instituciones públicas, cualquier suceso por menor que fuera puede ser considerado una imprudencia, cuando no una negligencia, puesto que ha sido reiteradamente advertido.

Es necesario de Junta de Andalucía, Gobierno, Diputación y Universidad de Cádiz pongan sobre la mesa los recursos necesarios para dar el paso, que de hecho ya estaba contemplado en un anteproyecto con fecha de 2007.Han pasado más de ocho años y la ejecución no ha llegado. Ni siquiera se vislumbra cercana. La actual carretera CA-32 proviene de la adecuación de la antigua N-IV, cuya duplicación entre El Puerto de Santa María y Puerto Real finalizó en el año 1998. El apeadero de tren de Las Aletas entró en funcionamiento en 2015. Ha llegado el momento de completar el trabajo. El tiempo de los reproches y de las advertencias ha pasado. Son necesarias obras.

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