EL APUNTE

Una obligación para todos

La puesta en marcha del carril bici supone que ciclistas y peatones deben respetar las normas

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‘Las bicicletas son para el verano’ es el título que Fernando Fernán Gómez puso a la obra teatral que estrenó a mediados de los años ochenta para narrar cómo cambió la vida de una familia media española con la llegada de la Guerra Civil en 1936. En ella, la bicicleta es considerada un símbolo de libertad para el adolescente Luisito. Más de tres décadas después, Cádiz se enfrenta a una nueva infraestructura relacionada con los pedales y las ruedas que va a cambiar la vida de sus habitantes. Hace ya una semana que muchos gaditanos disfrutan de un nuevo tramo de carril bici habilitado en el Paseo Marítimo.Se trata de una extraordinaria noticia para todos los amantes de esta práctica saludable, que reporta fundamentalmente beneficios para todos. Su presencia aportará más vida de la que ya tiene esta zona de la ciudad durante todo el año, aunque no cabe duda de que el verano es una estación ideal para su uso. Además, este entorno reúne las condiciones propicias para montar en bici y desplazarse por extramuros cómodamente. Pero esta ‘mini milla’ –pues recorre 1.357 metros por los 1.609 de la medida británica– va a cambiar los hábitos de la zona. Aspectos como la modificación el itinerario de los autobuses, las condiciones de circulación de los coches y la eliminación de aparcamientos deben tenerse en cuenta como sacrificios secundarios que la sociedad gaditana debe asumir para que el proyecto se consolide sin heridas secundarias. Y como todo itinerario de circulación, este nuevo y reluciente vial verde que ocupa parcialmente el Paseo Marítimo tienes unas normas –el reglamento general de circulación– que han de cumplir, tanto ciclistas como viandantes, sino quieren tener que asumir multas que oscilan desde los 70 a los 500 euros. Se trata de directrices que incluyen derechos y deberes inquebrantables que ya están redactadas en el borrador de la Ordenanza Municipal Reguladora de la Movilidad y el Uso de las bicicletas, aunque aún se encuentra paralizada a la espera de integrarla en una normativa más amplia que contemple la movilidad peatonal en general.No se puede obviar que una bicicleta es un vehículo y como tal, el ciclista debe cumplir con las normas de circulación y a su vez, recibir el mismo trato por parte de los otros vehículos y peatones. Por tanto, ojo al circular por el verde del Paseo y al cruzar esta vía porque un derecho conlleva también una obligación y su incumplimiento es sancionable.