Apunte

Nuevos contratos para los astilleros

La entrega del primer petrolero mete más presión a Navantia para asegurar carga de trabajo

La Voz de Cádiz
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Los astilleros públicos necesitan con urgencia nueva carga de trabajo que garantice su futuro. El contrato de los petroleros llegó en un momento muy delicado para Navantia. La compañía, especialmente las factorías gaditanas, llevaba más de tres años en dique seco y necesitaba con urgencia cubrir el expediente. Una alianza estratégica con el astillero coreano de Daewoo salvó los muebles y permitió sacar adelante el encargo del grupo vasco Ibaizábal. El Gobierno de Rajoy no quería ni por asomo que se repitiera el fiasco de 2013 ocurrido con Gas Natural, cuyos armadores encargaron a dos astilleros asiáticos la construcción de cuatro gaseros. Tanto el Gobierno de la nación como la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), principal accionista de Navantia, sabían que el contrato de los petroleros era ruinoso, pero no había otra alternativa.

El objetivo era traer empleo a la Bahía aunque el coste fuera muy grave para las arcas de la empresa. El tiempo ha pasado y la economía mundial ha mejorado, incluso las expectativas españolas. Navantia mira ahora hacia otro tipo de construcciones. Prefiere lo militar a lo civil o, al menos, los contratos que puede firmar a corto plazo son los relacionados con la industria militar. Este escenario le permite afrontar con cierta solvencia la puesta en marcha de un plan industrial que asegura la viabilidad, es decir, se persigue con este plan estratégico mejorar la eficacia y la competitividad de los astilleros españoles al mismo tiempo que es clave su rentabilidad. La entrega ayer del primero de los cuatro petroleros que se construyen en PuertoReal, el ‘Monte Udala’, ha sido un gran acontecimiento pero mete más presión a la dirección de Navantia en la búsqueda de nuevos contratos.

La SEPI tiene claro que la construcción de un quinto y de un sexto petrolero es del todo inviable salvo que Corea suba los precios, algo que no está en el pensamiento del astillero de Daewoo, socio tecnológico de Navantia. Por esta razón Navantia confía en la firma del contrato con el Gobierno de Australia para la construcción en aquel país de nueve fragatas y, muy especialmente, confía su futuro más inmediato a la firma definitiva con el Gobierno de Arabia Saudí del contrato por el cual se construirán en San Fernando cinco corbetas, que supone una inversión de 2.000 millones de euros.El resto del futuro de Navantia está en manos de los encargos del Ministerio de Defensa español.

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