OPINIÓN

Mucho más que cocina

Ángel León ha sabido poner su popularidad al servicio de productos de la provincia y de causas incuestionables

Actualizado:

Cuando Aponiente era un pequeño e incomprendido restaurante de la calle Puerto Escondido, Ángel León no sabía que tiempo después, todo lo que tocaría se convertiría en oro, o mejor dicho, en mar; en cualquier caso, en un éxito. Eso sucedió hace más de diez años, cuando empezaba lleno de temores y dudas una carrera en un sector tan incierto y competitivo, que aún no tenía el enorme respaldo mediático que disfruta ahora. Sin embargo, a base de talento y creatividad, un paso llevó al otro hasta romper todas las fronteras en la gastronomía. Premio Nacional, primer tres estrellas Michelin de Andalucía, entre los líderes de todos los listados mundiales... Una referencia de las cocinas en todo el planeta sin alejarse de Cádiz, de El Puerto y, sobre todo, del agua salada. En los últimos años, ya consagrado, su nombre se ha paseado por todo el mundo en crónicas, ponencias, noticias y guías, siempre con resultado positivo. «Con los pies en la tierra y la cabeza en el mar» es uno de los lemas de uno de los muchos locales en los que deja su firma, en Madrid, y que cuenta con un esqueleto de ballena colgado del techo, más referencia al medio que a la cocina.

Sus creaciones se pueden disfrutar ya en Madrid, Barcelona e Ibiza, además de Chiclana y en los dos locales portuenses. Pero más allá de haberse convertido en una potencia de la cocina, destaca su capacidad para promocionar los productos de su tierra. Mejor dicho, de su mar. Es justo agradecerle que ponga su popularidad y su enorme poder de convocatoria al servicio de causas nobles y de productos gaditanos. Ayer fue el último ejemplo de muchos. Los mayores cocineros españoles –desde leyendas hasta los que deben su popularidad a la televisión– pasaron por la Bahía de Cádiz para descubrir la potencia de los esteros, la capacidad para crear sabor de estos viejos pero actualizados laboratorios naturales que conectan peces y platos con la mínima intervención.

De paso, un llamamiento a la necesidad de conservar el medio marino y de salvarlo de la invasión de plásticos que lo ahoga por todas partes. Hasta la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, tuvo que rendirse a la oportunidad y el atractivo del mensaje del mayor cocinero que haya tenido Cádiz y Andalucía. Sólo que, a estas alturas, es mucho más que un cocinero.