OPINIÓN

Juicio al invierno

Ojalá Soraya Sáenz de Santamaría relatando en el Supremo cómo al final mismo de este invierno fallido, brotó antes de tiempo la flor de los almendros

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Rajoy y Soraya bailan en el Supremo el cancán del pasado. Ojalá un millonario británico hubiera pagado una charanga para la puerta. Después de escuchar en el juicio todos los testimonios de los gobiernos de entonces de aquí y de allá, va quedando clara una cosa: a toro pasado, todos somos Manolete. Fuera, más allá de la caoba de la puerta del Estado de Derecho se barrunta la primavera como un juicio sumarísimo al invierno. Llega precipitada de ansias porque la primavera está hecha de todas las cosas del futuro y solo consiste en eso: el mañana. Qué tremendo proceso el suyo. El otoño es el reproche de lo que no vuelve y los pies fríos en la