EL APUNTE

La gran moraleja social y económica de la marroquinería de Ubrique

La industria manufacturera de la Sierra de Cádiz ha sido una de las más afectadas pero la situación empieza a invertirse

Actualizado:

Las cuentas de muchas empresas provinciales no salen por la competencia ilegítima que plantean muchas empresas, en territorios muy lejanos, a base de falsificaciones, de copias de patentes o, directamente, de competencia desleal. La industria manufacturera de la Sierra de Cádiz ha sido una de las más afectadas pero la situación empieza a invertirse. Las firmas que se marcharon a lugares con otras condiciones sociales y laborales inician el camino de regreso. No interesa a los empresarios del sector embarcarse, por tanto, en un proyecto que puede ser ruinoso para sus intereses porque pone en peligro lo esencial: la calidad. No podemos asumir al pie de la letra el discurso empresarial que habla de ganar dinero a toda costa, pero tampoco debemos creer a rajatabla la tesis de que toda competición es desleal y tramposa. Está claro que los costes de las piezas en otros mercados son determinantes a la hora de imponer sus condiciones y arrebatar encargos a la provincia de Cádiz, en este caso a la marroquinería. Pero tampoco nos abandonemos a la comodidad de esa certeza para evitar los retos pendientes: hay que ser cada vez más competitivos sin perder de vista que nuestro patrimonio es la calidad, el detalle.

Las empresas necesitan un aliado que guíe estos pasos. Es necesaria una apuesta por la formación y el mantenimiento de las mejores condiciones laborales y sociales. No podemos competir a la baja con otros mercados porque siempre, siempre, nos ganarán. Y perderán los ciudadanos, los trabajadores pero también los consumidores finales.

Ha llegado el momento de reivindicarse, de reclamar el orgullo de lo que hacemos bien para convertirlo en nuestra mejor campaña publicitaria. Nadie vendrá y lo hará por nosotros. El caso de la marroquinería en Ubrique, del regreso de las marcas de lujo desde Oriente, decepcionadas tras ir a buscar mejores costes, simplemente es un ejemplo que puede aplicarse con todo rigor a otros muchos sectores económicos y empresariales.