OPINIÓN

La gestión que no fue

El enésimo revés en la Policía Local muestra la incapacidad del Gobierno municipal

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El rechazo judicial al nombramiento de un subinspector de la Policía Local supone un nuevo revés que cuestiona la gestión política de un departamento esencial –como apenas hay otros– en la administración municipal. La resolución judicial llega a ironizar con el método utilizado y se pregunta dónde estaba la urgencia de la decisión, que pretendidamente justificaba unos métodos que han sido descalificados por los tribunales. Lo más llamativo es que los patinazos respecto a una labor tan sensible como el control de la Policía Local han sido continuos. Desde desautorizar una actuación contra la venta ilegal desde la Alcaldía hasta la alarmante falta de material e, incluso, de personal. Para colmo, ahora llega un nombramiento irregular.

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