OPINIÓN

Frente al mar

La lógica del comercio marítimo exige ahora grandes espacios que no han de yuxtaponerse a la ciudad como ocurría antañ

Julio Malo
Actualizado:

Ante las aguas, la arquitectura revela su importancia como hito de rutas marineras, y por su condición de espacio donde el hombre se guarece frente al inmenso escenario azul de la aventura, vehículo de hostilidades y de las ferocidades de la naturaleza. En tiempos recientes muchas ciudades que daban la espalda a los bordes marítimos ocupados por instalaciones defensivas, portuarias o industriales, han ocupado antiguos muelles obsoletos para usos culturales o lúdicos. En Palma de Mallorca, un Auditorio de Patxi Mangado ofrece al Mediterráneo una fachada que despliega el perfil de la antigua muralla, cuyo carácter defensivo se torna en escenario de la ciudad a la mar. En Lisboa, el Museo de Arte Arquitectura y Tecnología proyectado por Amanda Levete,

Julio MaloJulio MaloArticulista de OpiniónJulio Malo