La frágil memoria socialista

Todavía recuerdo el «yo no sé nada» de la Duquesa de Alba ante las preguntas de la prensa

Adolfo Vigo
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Todavía recuerdo el «yo no sé nada» de la Duquesa de Alba ante las preguntas de la prensa. O la célebre ‘excusatio’ de la Infanta Cristina para desmarcarse de sus presuntas responsabilidades ante los hechos que se le colgaban a su marido. Me acuerdo del «¿pero qué invento es éste?» de Sara Montiel para intentar negar ante la prensa su matrimonio con ese cubano, idolatra de la diva. Son negaciones que pasarán a la historia de nuestra sociedad, causando algunas más risas y encolerizándonos otras más, y que fueron recogidas por la prensa y repetidas en los telediarios y programas de información general, o del ‘cuore’, en repetidas ocasiones.

Sin embargo, llevamos unos días en los que Griñán y Chaves, Chaves y Griñán, tanto monta, monta tanto, otrora ambos presidentes de la Junta de Andalucía entre otros cargos, no saben nada de lo que ocurría bajo sus mandatos con las ayudas de los ERE. Como si de una amnesia contagiosa entre ellos se hubiese apoderado de su memoria estos investigados dicen que no conocían nada de lo que les preguntan.

Es paradójico que algunos socialistas se rasgaran las vestiduras con las declaraciones de la infanta Cristina en el caso ‘Noos’ porque esta no supiera lo que hacía su marido y, sin embargo, les parezca absolutamente normal que dos presidentes de la Junta de Andalucía contesten que no sabían a donde se destinaba grandes cantidades de dinero público o que no estuvieran informados de cómo era el proceso para asignar esas ayudas. Y que, mientras que esto ocurría, amigos, familiares y simpatizantes se vieran tocados por la varita de la ‘gracia’ socialista, recibiendo ayudas e inyecciones de dinero que provenían de las arcas de todos los andaluces. En lugar de gastarse ese dinero en lo que se debía de gastar, como es arreglar la sanidad andaluza o las infraestructuras, se destinaba a asegurar la fidelidad de futuros ‘lacayos’ y a pagar favores realizados por estos.

El problema para el PSOE andaluz en todo este asunto es que no le pueden echar las culpas a nadie de otro partido que haya estado al mando de la Junta de Andalucía porque, por desgracia, en esta bendita tierra solo conocemos a los socialistas de mandamases, por lo que toda la culpa de este despilfarro en dicha administración únicamente puede recaer en las espaldas del socialismo andaluz.

Es curioso, que a la vez que en el banquillo se sentaban todos estos altos cargos socialistas saltaba el asunto del Master de Cristina Cifuentes. Una buena cortina de humo que nos ha hecho a todos desviar la atención hacia la Comunidad de Madrid, olvidándonos durante el tiempo preciso de lo que ocurre aquí en el sur. Brillante maniobra de despiste la que se han montado algunos para no tener que dar la cara ante el electorado andaluz y explicarnos, de una vez por todas, que ha ocurrido con esos miles de millones que pertenecen a los andaluces y que algunos desde sus despachos repartían entre sus más cercanos con ficticios fines.

Quizás tampoco nos deba de extrañar mucho estos ‘olvidos’ o pérdidas de memoria en las filas socialistas, ya que el mismísimo Felipe González se escudo en el caso ‘Filesa’ en haberse enterado a través de la prensa.¿Se acuerdan de ese caso? El de la financiación irregular de la campaña electoral de 1989 del PSOE y que parece que nunca ha pasado en esta sociedad política. Lo dicho, nada nuevo bajo el sol…

Adolfo VigoAdolfo VigoArticulista de OpiniónAdolfo Vigo