Luz al final del túnel

Navantia logra por fin un megacontrato que asegura la carga de trabajo en los astilleros

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De la decepción a la alegría. Navantia ha vivido un carrusel de emociones en las dos últimas semanas. Una de cal y otra de arena. Australia, un cliente preferente de los astilleros españoles, cambió de opinión a última hora y adjudicó la construcción de nueve fragatas a la inglesa Bae Systems. Esta decisión ha significado un duro varapalo para los intereses de Navantia, que tenía el acuerdo al alcance de la mano. De hecho, el gobierno australiano había seleccionado con anterioridad el proyecto español y lo había situado en la parrilla de salida como opción preferente._Sin embargo, las consecuencias del Brexit han pesado más para que Australia incline, finalmente, la balanza en favor de los intereses de Reno Unido. El contrato fallido de Australia era clave para el plan industrial que negocia Navantia con los sindicatos. Sin embargo, la compañía se ha repuesto de las malas noticias con la firma de otro megacontrato, el más grande de su historia. La empresa ha cerrado, finalmente, con Arabia Saudí la obra de cinco corbetas por valor de 2.000 millones de euros y la posibilidad de carga de trabajo para 6.000 personas. El astillero público está a la espera de recibir hoy una copia firmada del contrato, momento en que depositará el aval bancario y empezarán a correr los plazos para la construcción de las cinco corbetas, la primera de ellas en cinco meses. El contrato no solo incluye la construcción de las cinco corbetas, basadas en el modelo Avante 2200 vendido en su día a Venezuela, sino también la remodelación del puerto de Yedá, que le servirá de base, y la instrucción de las tripulaciones, unos 600 marineros saudíes que se formarán en España. Este acuerdo tranquiliza, en cierto modo, a la plantilla de San Fernando que, el próximo 27 de julio se queda sin actividad tras la entrega a la Armada española del BAM ‘Audaz’. El paso definitivo dado en las últimas horas por el príncipe Mohammed Bin Salman Bin Abdulaziz Al-Saud ha sido la confirmación de una noticia esperada durante más de dos años y medio por una plantilla, la de Navantia San Fernando, que ve en este contrato una salvación para la complicada situación del astillero. El presidente del comité isleño, Jesús Peralta, calculó tras el sello del preacuerdo el pasado abril en Madrid que, además de los 1.100 empleados de plantilla en la factoría, en los momentos punta de este contrato entrarán a trabajar en el dique hasta 3.000 empleados de industria auxiliar y más incluso se beneficiarán del empleo inducido. Un auténtico terremoto laboral «que San Fernando y la Bahía necesitaban», concluyó.