Una familia feliz

El PSOEgaditano muestra unidad ante el nuevo Gobierno de Sánchez y aparca sus diferencias

Actualizado:

El poder puede curar heridas o, al menos, rebajar el dolor. La llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa por medio de una moción de censura ha servido para unir al PSOE y olvidar, aunque sea por un rato, los malos momentos. Una de las mejores imágenes de esta realidad política se pudo apreciar el pasado martes en Puerto Real durante la celebración del 40 aniversario de la fundación de la Confederación de Empresarios de Cádiz (CEC), cuando el vicepresidente de la Junta, el chiclanero Manuel Jiménez Barrios, esbozó una sonrisa de satisfacción ante la prensa por todo lo que estaba ocurriendo y, muy especialmente, por el nombramiento de la hasta ahora consejera de Economía, María Jesús Montero, como ministra de Hacienda. Jiménez Barrios no quiso hacer comentarios sobre ello, porque aún no era nada oficial, pero reconoció que su sonrisa lo decía todo.

Es verdad, el regreso al poder tranquiliza y, sobre todo, purifica las desavenencias. Los socialistas gaditanos viven un momento dulce, pese a que la provincia no respaldó la candidatura de Pedro Sánchez durante las primarias que celebró el partido en mayo de 2017. En esa contienda Sánchez se midió a Susana Díaz y a Patxi López tras el bochornoso Comité Federal de octubre de 2016 que le obligó a dimitir como secretario general y a dejar su acta de diputado. Su negativa a apoyar la investidura de Rajoy tras las elecciones de junio de 2017 le costó el cargo y una fractura en el partido que muchos anunciaron incurable. Sin embargo, el tiempo da y quita la razón. Sánchez volvió con humildad tres meses después de aquella fatídica reunión del Comité y anunció su candidatura a primarias para medirse con Susana Díaz en la pugna por el liderazgo del partido. Al final, triunfó y derrotó en las urnas del partido a la supuestamente todopoderosa Susana Díaz.

En esta andadura hubo militantes y cargos del PSOE de Cádiz que apostaron por Pedro Sánchez en los momentos más duros y difíciles. Desde luego alinearse con Sánchez en un terreno hostil como Andalucía y Cádiz era, a todas luces, una misión arriesgada. Hoy, el triunfo de la moción de censura sobre Rajoy parece que ha apagado el tono de división interna entre susanistas y sanchistras y ha favorecido la unión. El poder tiene estos extraños fenómenos. Sin embargo, toca superar en los próximos días una prueba difícil como será la del reparto de cargos en la provincia tras la puesta en marcha del nuevo Gobierno. Será entonces cuando se vea la verdadera unidad del PSOE gaditano.