Los mineros especialistas en rescates han dado todo un ejemplo
Los mineros especialistas en rescates han dado todo un ejemplo
OPINIÓN

Descansa en paz, Julen

Nada mitigará la pena a los padres del pequeño, pero con el paso del tiempo al menos les quedará el consuelo de que su desgracia sirvió para constatar que, pese a todo, aún podemos tener cierta fe en nosotros mismos

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El trágico desenlace del rescate del pequeño Julen, no por esperado, ha dejado de golpearnos a todos con fuerza. Las dos semanas de angustioso seguimiento de las labores de rescate han acabado como –según iban pasando los días– todos nos temíamos. Aunque nadie quisiera exponerlo en voz alta. Esta historia ha hecho trágicamente ciertos algunos de los más clásicos aforismos del refranero español, como que la esperanza es lo último que se pierde o que la fe mueve montañas. En este triste caso, literalmente. Lo primero y casi único que puede uno hacer en estos casos es mandar toda la fuerza posible a esos inconsolables padres y familiares del pequeño. Y aunque de momento nada mitigará su pena, con el