Pina en la grada de Carranza este sábado
Pina en la grada de Carranza este sábado - F. J.

Cadismo pobre, pero honrado

Si a cualquier aficionado al fútbol en España o en Italia le pidieran que calificase a Pina como gestor deportivo, la nota no bajaría del notable alto

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Qué duda cabe de que si a cualquier aficionado al fútbol medianamente informado en España, en Inglaterra o en Italia le pidieran que calificase a Quique Pina como gestor deportivo, la nota no bajaría del notable alto. Y si la pregunta se circunscribiera a Murcia, Granada o Cádiz, posiblemente fuera un sobresaliente. Durante años ha logrado éxitos deportivos en muy diversos clubes y eso es innegable. Sin embargo, paralelamente a esos triunfos, siempre le ha acompañado un ‘tufillo’ a podrido. Hay incluso quien le ha calificado de ‘mafioso’, aunque siempre en privado y con la boca pequeña. Esa fama que arrastraba y que ha sido vox populi durante años en los mentideros futbolísticos nunca llegaba a hacerse pública. Fundamentalmente porque no había nada que lo demostrara, y todo quedaba en meros chismorreos. Sin embargo, tras su detención y con los informes policiales que se han filtrado en los últimos días, todas las piezas empiezan a encajar.

Con todas las prevenciones que requiere la presunción de inocencia de cualquier persona, las conversaciones telefónicas intervenidas por la Policía son bastante esclarecedoras de cómo solía actuar el exconsejero delegado del Cádiz. Si, como todo apunta, esas conversaciones son reales, complicado lo va a tener su defensa para sacarle de este atolladero. Personalmente no conozco de nada a Pina. Si mal no recuerdo, sólo he hablado con él una vez, precisamente por teléfono, hará unos doce años, cuando servidor aún trabajaba en la sección de Deportes de esta casa y él hacía su primera intentona de comprar el Cádiz, a la postre frustrada por Antonio Muñoz. Por tanto, es complicado hacer juicios de valor sobre asuntos que van mucho más allá de su mera gestión económica o deportiva en el Cádiz CF. No puedo saber si es un ladrón o no, eso deberá determinarlo el juez De la Mata. Pero como aficionado cadista sí recuerdo haberme preguntado si nos tomaba por tontos cuando proclamaba su amor por el Cádiz, teniendo intereses en numerosos equipos más. O cuando nombró presidente a su padre, que de este club sabe lo mismo que usted y yo del Mollerusa.

Por tanto, si alguien me preguntara si Pina es un buen gestor del mundo del fútbol, mi respuesta sería que en base a los logros conseguidos, sí. Aunque sus métodos están más que bajo sospecha. Y si la pregunta fuese si pondría la mano en el fuego por su inocencia, diría que ni ‘jarto de vino’. Y desde luego, si la afición cadista hiciese un referéndum para determinar si debe seguir en el Cádiz, mi voto sería un no contundente. Cuanto más lejos mejor. Que los cadista somos pobres, pero honrados. Y no nos gusta que nos tomen por gilipollas.