ABC
Editorial ABC

Putin se inventa otra Guerra Fría

Actualizado:

Vladímir Putin cree que necesita misiles nucleares para ganar las elecciones en Rusia. No sorprende en la mente de alguien que ignora los principios de la democracia y se cree capaz de manipular las urnas no solamente en Rusia, sino en cualquier parte del mundo al alcance de sus hackers. La exhibición de fuerza que acaba de realizar el autócrata ruso es más propia de los peores tiempos de la Guerra Fría, una época afortunadamente ya superada. Olvida Putin que fue precisamente la descabellada carrera de armamentos lo que acabó causando el colapso de la Unión Soviética, y de que Rusia no está en mejores condiciones de lo que estuvo aquella superpotencia para mantener un esfuerzo económico ilimitado para invertir en armamento.

Incluso desde la idea de que las armas nucleares fueron diseñadas para no tener que utilizarse nunca, estos arsenales mantuvieron al mundo en un estado de permanente amenaza que resulta incompatible con el sentido común y la razón. Las características del armamento que dice haber construido Rusia, sin embargo, ni siquiera tienen que ver con ese principio, sino que constituyen una inquietante manifestación de soberbia, destinada a inflamar un pernicioso nacionalismo belicista comparable al del dictador norcoreano, Kim Jon-un.

No hay razón alguna que justifique semejante despliegue armamentístico, porque nadie amenaza a Rusia ni directa ni indirectamente. Ha sido Putin quien ha invadido un territorio que pertenecía a otro país y quien enseña constantemente los dientes en el Báltico. El único riesgo para Putin sería la implantación de un régimen democrático que diera a los rusos la libertad política de la que ahora carecen. En lugar de ello les ofrece más misiles para asustar al mundo. Inaceptable.