Nuestro hijo de perra

«Arabia Saudí se equivoca: es ella quien necesita a Estados Unidos y Europa, no al revés»

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Nadie ha determinado si la famosa frase que alude al respaldo de Washington a ciertos dictadores para evitar el avance del comunismo durante la Guerra Fría («Es un hijo de perra, pero es nuestro hijo de perra») fue dicha por Roosevelt, Hull o la inventó un cronista. Pero es perfecta para describir la blandura de Estados Unidos y Europa ante el asesinato y descuartizamiento del periodista Khashoggi, en Estambul, a manos de agentes del régimen de Mohamed bin Salman.

No tengo la ingenuidad de creer que las relaciones internacionales de las democracias pueden siempre basarse en los principios que informan sus propias constituciones. Pero hay líneas que los dictadores no deben cruzar para evitar que la política exterior de las

Álvaro Vargas LlosaÁlvaro Vargas Llosa