Del esperpento

Sánchez nos condujo de vuelta a los espejos cóncavos del callejón del Gato

Luis Ventoso
Actualizado:

Qué pena que un talento para la sátira como el del divino Valle-Inclán ya no habite entre nosotros. Qué lástima que la crónica política esté hoy en manos de gacetilleros que no llegamos a la suela del zapato al creador del esperpento, genio literario que supo ver que a veces la realidad española se torna tan grotesca que solo puede retratarse con la imagen distorsionada que nos devuelven los espejos cóncavos del callejón del Gato.

El Valle más esperpéntico revivió ayer en su esplendor con la presentación del libro de Sánchez, obra no escrita por su autor, como es norma en él, y absolutamente insólita: ningún presidente en ejercicio se vincula a una editorial, y menos si ésta posee un

Luis VentosoLuis VentosoDirector AdjuntoLuis Ventoso