EDITORIAL ABC

Los españoles rechazan los decretos de Sánchez

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El vergonzoso uso partidista de las instituciones que está llevando a cabo Pedro Sánchez para favorecer sus particulares aspiraciones políticas no solo recibe la desaprobación de juristas y expertos, sino que también cosecha el rechazo de la mayoría de españoles. En concreto, casi el 53 por ciento de los votantes considera inadmisible que el Gobierno del PSOE siga aprobando medidas tras la disolución de las Cortes, en plena campaña electoral, valiéndose de la figura del decreto ley, según revela el último barómetro de ABC/GAD3. Además, esta reprobación no es exclusiva de los encuestados que apoyan a PP, Cs o Vox, puesto que un tercio de los electores del PSOE y de Podemos manifiestan, igualmente, su desacuerdo. Tales resultados dicen mucho en favor de la cultura democrática que existe en España, ya que lo que está haciendo Sánchez es un despropósito, se mire por donde se mire.

Utilizar los consejos de ministros como altavoz político para anunciar e incluso poner en marcha promesas del partido a escasas semanas de los comicios viola tanto el espíritu como la letra de la Ley Electoral. Lo más grave, sin embargo, es que la perversa estrategia del PSOE consiste en poner al Gobierno y al BOE al servicio de sus propios intereses partidistas, pervirtiendo así las funciones y la naturaleza institucional del Estado. Y eso sin contar que la aprobación de decretos leyes, una figura reservada para casos de urgente y extraordinaria necesidad, es una forma de eludir el contrapeso que ejerce el Parlamento al Poder Ejecutivo, especialmente ahora que el Congreso ha sido disuelto, puesto que impide la introducción de enmiendas, y, por tanto, menoscaba la calidad democrática. Todo ello evidencia un peligroso desdén hacia las instituciones y el Estado de Derecho que no debe ser menospreciado.