Cartas al director

Carta de un jubilado a Sánchez

«Me pide mi voto pero no se lo voy a dar porque usted es el paradigma de la mentira, de la falsedad y de la hipocresía»

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Señor Sánchez, abro mi buzón y me encuentro con su carta electoral pidiéndome el voto para usted y su partido. La carta no es una carta, es el panfleto de un político demagogo. Afortunadamente yo soy viejo, pero no tonto. Yo no quiero una España rota, fraccionada, invertebrada. Entiendo que muchos españoles se dejen arrastrar y se sientan confortados con sus mentiras de agitprop de manual.

Señor Sánchez, llevo toda una vida ayudando a mejorar España. Usted no ama a España, yo sí la amo; usted no dudaría en entregarla a quien fuera con tal de dormir todas las noches en ese colchón que cambió en La Moncloa. Yo he trabajado para entregar una España mejor a mis hijos y nietos. Dice usted que le vote para ganar derechos, prosperidad y futuro. Llevamos muchos años de democracia y yo no he perdido mis derechos, porque los derechos no me los da usted, me los da la Constitución; como tampoco me da usted la pensión, porque la pensión me la he ganado yo con 45 años trabajando con mi sudor y mis manos. Sin embargo, y fíjese si usted es falso, que esa pensión que yo me he ganado con 45 años de trabajo y 41 cotizados, usted la va a recibir vitalicia y con un valor que multiplica a la mía por cinco, y todo sin haber dado un palo al agua, porque lo más que usted ha trabajado y sudado ha sido cuando jugaba al baloncesto en el Ramiro de Maeztu.

Me pide mi voto. No se lo voy a dar, señor Sánchez, no tanto por las siglas de su partido, sino porque usted es el paradigma de la mentira, de la falsedad, de la hipocresía, del narcisismo, de la ambición bárbara; usted es de los de «el fin justifica los medios», usted no es de fiar; usted pertenece a la especie más dañina de los especímenes de la naturaleza humana, usted pertenece a los demagogos ambiciosos que no reparan en medios para conseguir sus inconfesable fines.

Termino haciéndole dos preguntas: Si usted se ve obligado a gobernar con el apoyo de los independentistas, ¿lo hará? Si lo hace, ¿los indultará? No hace falta que me conteste ahora, hágalo después de uno de esos «viernes sociales», momento en que comunica lo acordado por su gobierno para hipotecar España en los próximos cuatro años.

Manuel del Rosal. Madrid.