Harrison Ford (i) es el protagonista principal de 'Blade Runner'.
Harrison Ford (i) es el protagonista principal de 'Blade Runner'.
CINE

¿Dónde están los coches voladores?

2019, el año en el que se desarrolla la trama de 'Blade Runner', ha llegado. Analizamos lo que la película predijo y lo que no con respecto al presente

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La acción de la mejor película de ciencia ficción de todos los tiempos, ‘Blade Runner’, se desarrolla en 2019. Por eso es interesante hacer una comparativa entre lo que Ridley Scott mostró en las pantallas de cine de todo el mundo en 1982 y la actualidad. ¿En qué acertaron los guionistas guiados por el cuento de Philip K. Dick ‘Sueñan los androides con ovejas eléctricas’? ¿En qué fallaron? ¿Qué similitudes y qué discordancias podemos encontrar entre la ficción y la realidad actual?

Sobra decir que la mayor decepción que se llevaría cualquier chico de 10 u 11 años que viera la peli en 1982 y viajara en el tiempo hasta la actualidad sería encontrarse sin rastro alguno de coches voladores. Sin rastro alguno y sin posibilidad real de que los haya en mucho (muchísimo) tiempo.

Cabría preguntarnos si no los hay porque no es rentable, ni funcional y porque el tráfico sería un caos, porque en principio, dada la tecnología con la que contamos, parece posible que ya pudiéramos haberlos fabricado. Prototipos hay ya…

En algo que sí acertó el filme, aunque en él se mostraba de una forma más avanzada, es en el inicio de la decadencia de Estados Unidos como país hegemónico en el mundo. Acertaron también la zona del planeta tierra que tomaría su relevo, Extremo Oriente, aunque no el país. Scott señala a Japón como la nación dominante del planeta (ya que en los ochenta su potencial económico parecía imparable), pero es China la que en la actualidad comienza a cortar el bacalao.

Fotograma inicial de 'Blade Runner'.
Fotograma inicial de 'Blade Runner'.

Otra predicción más o menos acertada es el del horrendo clima en la Tierra. Si bien Blade Runner muestra un Los Ángeles siempre lluvioso y oscuro, lo que nosotros estamos atravesando en 2019 (y desde hace unos años atrás) es el inicio de la variabilidad impredecible meteorológica y los cambios climáticos fruto del calentamiento global (a su vez, resultado de nuestra inconsciencia, desprecio y egoísmo en el consumo no sólo de los recursos naturales): veranos extremadamente cálidos, sequías, subida general de las temperaturas, olas de frío, tormentas, inundaciones, aumento de los fenómenos meteorológicos extremos como huracanes, glaciales que desaparecen, etc.

La primera escena en la que aparece Harrison Ford está diluviando sobre Los Ángeles y los transeúntes portan paraguas con palos luminosos estilo sables láser de ‘Star Wars’. Esa decoración de Scott nos ha llegado, pero no de forma masiva.

Lo primero que hace el personaje de Ford, Rick Deckard, es tomar comida oriental en un mercadillo. Quizás en 1982 algo así podría resultar exótico en una ciudad como Los Angeles, pero lo cierto es que hoy en día en cualquier ciudad del mundo podemos encontrar puestos y restaurantes orientales por doquier.

Y la ciudad está plagada de carteles luminosos… tal y como todas las grandes urbes de hoy día.

Fotograma de la película 'Blade Runner'.
Fotograma de la película 'Blade Runner'.

Exploración del Universo

La película comienza con un texto introductorio al que en la versión española le pone sonido el genial Constantino Romero (doblador en el filme de Rutger Hauer) y que reza tal que así:

"A principios del siglo XXI la Tyrell Corparation desarrolló un nuevo tipo de robot llamado Nexus, un ser virtualmente idéntico al hombre y conocido como replicante.

Los replicantes Nexus 6 eran superiores en fuerza y agilidad y al menos iguales en inteligencia a los ingenieros que los crearon.

En el espacio exterior, los replicantes fueron usados como trabajadores esclavos en la arriesgada exploración y colonización de otros planetas.

Después de la sangrienta revolución de un equipo de Nexus 6 en una colonia sideral, los replicantes fueron declarados proscritos en la tierra bajo pena de muerte.

Brigadas de policía especiales con el nombre de unidades de Blade Runner tenían órdenes de tirar a matar a cualquier replicante invasor.

A esto no se le llamó ejecución, se le llamó retiro".

Fotograma de la película 'Blade Runner'.
Fotograma de la película 'Blade Runner'.

Este texto presenta a la perfección el universo del filme, que se sitúa a años luz de la realidad de 2019. La caída del telón de acero acabó con la lucha espacial que mantenían Estados Unidos y la URSS (de hecho, fue la llegada a la Luna la empezó a acabar con eso) y, mientras en el filme se habla de exploración de planetas lejanos y se da por entendido que han descubierto planetas habitados, en la actualidad el hombre todavía no ha llegado a Marte (el planeta más cercano) y las exploraciones más destacadas están teniendo lugar en la cara oculta de la Luna (no, no es un disco de Pink Floyd).

Nuestros robots de hoy día no llegan a la perfección tecnológica y estética de los replicantes (son un poquito más lentos y están menos conseguidos, la verdad, pero sí que podemos hablar con ellos). ¿Cómo? Siri y Alexa son buenos ejemplos. La robotización ha llegado a los hogares y será el primer paso para introducir a 'proto robots' en nuestras casas.

¿Y qué hay de las video-llamadas en cabinas? Pues las tenemos, pero en nuestros móviles.

Filosofía

Este resumen de lo que ha trascendido de la película a la realidad hay que terminarlo con el discurso final del replicante interpretado por Ruger Hauer (gran parte del diálogo lo improvisó el propio actor).

“Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”.

Se trata de una idea de la vida y de la muerte bastante actual. En un mundo que cada vez tiene un mayor porcentaje de ateos –y los motivos escapan del objetivo de este artículo-, una reflexión de un ser que sabe (porque es un robot) que no va a tener más allá una vez que muera, tal vez resulte más apropiada –e inquietante- hoy que en la época en la que se escribió.