Gorila oriental de planicie
Gorila oriental de planicie - ICCN KBNP

Al «críticamente» amenazado gorila oriental le sigue faltando una reserva protegida en el Congo

Y un control eficaz de la caza furtiva asociada con los campos mineros artesanales, denuncian desde la organización Conservación de la Vida Silvestre

WASHINGTONActualizado:

El gorila oriental de planicie, que solo vive en la República Democrática del Congo, necesita zonas protegidas y una protección eficaz frente a las actividades mineras ilegales, explica Andrew Plumptre, de la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre (WCS). Este investigador es el autor del primer análisis de población de esta subespecie del gorila oriental desde que estalló la Primera Guerra del Congo, en 1996.

El trabajo, que publica recientemente la revista Plos One, ha obligado a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) a clasificar al gorila oriental de planicie «En Peligro Crítico» (CR) de extinción.

Se contabilizan unos 3.800 ejemplares de gorila oriental de planicie en la actualidad

Plumptre revela que la población de este gorila ha caído un 77% en una generación, pasando de los 16.900 ejemplares que se contabilizaban antes de la guerra a l0s actuales 3.800. Dicho índice supera en casi tres veces el mínimo establecido para considerar a un animal «CR» en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN.

«Cuando dimos con estos resultados en abril de este año nos reunimos con el Gobierno de la República Democrática del Congo para alertar de esta situación y pedimos dos áreas protegidas que resguardarían al 60% de los gorilas que no están en zonas protegidas», manifiesta el experto.

Una de esas áreas, la Reserva Natural Itombwe, se creó en junio y la segunda, la Reserva Gorilla Punia, está «en proceso de desarrollo y en fase de consultas con las comunidades locales», asegura Plumptre. Pero el investigador insiste en su petición a las autoridades.

Certificado de «libres de conflicto»

Plumptre y su equipo también exploran «vías de gestión de la minería artesanal en la región», sobre todo para que las empresas compren minerales que tienen un certificado de «libres de conflicto» y «respetuosos con la conservación del medio ambiente».

La caza furtiva asociada con los campos mineros artesanales constituye una de sus mayores amenazas

«Ya hemos trabajado en certificar lugares como "libres de conflicto" y estamos tratando de añadir la etiqueta de "respeto a la conservación" porque gran parte del declive del gorila oriental de planicie se debe a la caza en busca de carne de animales salvajes alrededor de los campos de minería», detalla Plumptre.

Durante los últimos 20 años, esta subespecie de gorila se ha visto gravemente afectada por las actividades humanas, sobre todo por la caza furtiva asociada con los campos mineros artesanales y el comercio.

Esta caza ilegal ha sido «facilitada por la proliferación de armas de fuego resultado de la generalización de la inseguridad en la región», afirmó el investigador.