Cuántas etiquetas ambientales hay de cada color en España
Cuántas etiquetas ambientales hay de cada color en España - LUIS CANO

Vetar a los «sin etiqueta» deja fuera a cuatro de cada diez vehículos

Casi la mitad del parque móvil de España no tiene derecho al distintivo ambiental, mientras que los Cero y ECO apenas suman el 1%

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Cuando el Ayuntamiento de Madrid impone restricciones al tráfico a los vehículos sin distintivo ambiental está cortando el paso, bajo amenaza de multa, a casi la mitad del parque móvil de España. Cuando la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena, crea el área Madrid Central y deja solo estacionar en superficie del centro de la ciudad a lo coches con etiqueta ECO o Cero, está dejando las calles libres para tan solo el uno por ciento de los vehículos matriculados en el país.

España tiene un parque móvil viejo. Y, como tal, las restricciones al tráfico por criterios de contaminación impiden la circulación a la mayoría de los conductores. En concreto, el 38% de los vehículos matriculados en España no tienen derecho a ningún distintivo ambiental, la pegatina de la DGT para indicar el nivel contaminante de la máquina.

Sin derecho a pegatina están, por ejemplo, los coches de gasolina matriculados antes del año 2000, los coches diésel anteriores a 2006, y las motos anteriores a 2003. Ninguno de ellos pudo circular por la M-30 ni su interior el miércoles pasado, cuando se activó el episodio 2 del protocolo de alta contaminación de la capital. Ninguno puede circular ni aparcar en Madrid Central, el área de tráfico restringido del centro de la ciudad.

Los vehículos con matrículas anteriores a septiembre de 2000, el modelo con provincias previo al europeo, son todavía el 22% del parque móvil, 7,3 millones. Y de ellos, el 88% no tienen derecho distintivo ambiental, según el análisis realizado por ABC de cada pegatina (o ausencia de ella) para cada uno de los más de 32 millones y medio de vehículos matriculados en España, a partir de los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) extraídos la semana pasada.

Antes de 2006

Más de la mitad del parque móvil se matriculó antes de terminar 2006. Durante el primer tercio de los 18 años de este siglo (2001-2006), se matricularon casi diez millones de vehículos, frente a los 7,5 del periodo 2007-2012, los años más duros de la crisis, y los cerca de ocho desde 2013 hasta ahora. Del primer tercio del siglo, cuando se matricularon la mayoría de vehículos todavía en circulación, más de la mitad (56%) no tienen derecho a distintivo ambiental.

En el lado opuesto de los vehículos sin derecho a pegatina ambiental están los etiquetados con el distintivo ECO y, los menos contaminantes, los Cero, con etiqueta azul. La clasificación, según explica la DGT, tiene como objetivo «discriminar positivamente a los vehículos más respetuosos con el medio ambiente». Esta discriminación positiva, de momento, solo implica a poco más del 1% de todo el parque móvil de España: 0,2% Cero y 0,9% ECO.

Los Cero son los vehículos eléctricos o híbridos con más de 40 kilómetros de autonomía. Los ECO son los híbridos de menos de 40 km de autonomía, de gas natural o gas licuado. Aunque tanto el porcentaje de uno y otro va en ascenso, todavía suponen una proporción muy reducida sobre el total de matriculaciones de cada año en España. Así, en 2015 ambos sumaban el 1,8% de las matriculaciones, mientras que en 2018 suman el 6,5% (0,9% Cero y 5,6% ECO).

Etiquetas C y B

Este pequeño porcentaje de vehículos es el privilegiado en el área de Madrid Central (pueden circular libremente y aparcar en superficie) y en los días de alta contaminación (los únicos autorizados a circular incluso en el peor escenario de polución previsto). Un permiso que no tienen los vehículos con etiquetas B y C, que juntos suponen el 60% del parque móvil español.

La pegatina C, de color verde, es la mejor calificación posible para un vehículo de gasolina. Son principalmente los turismos de gasolina matriculados a partir de enero de 2006 y los diésel a partir de 2014. Actualmente suponen el 26% del parque móvil español. Un porcentaje en aumento. En los últimos tres años son el 90% de los vehículos matriculados.

Aunque la C es la etiqueta que hegemoniza las matriculaciones en los últimos años (también nueve de cada diez 2018), está afectado fuertemente por las restricciones al tráfico en la capital. Un no residente con etiqueta C no puede circular en Madrid Central a no ser que estacione en un aparcamiento subterráneo. Y en los días de alta contaminación sufre también fuertes restricciones. A partir del escenario 2, como el miércoles de la semana pasada, no puede estacionar en superficie.

Más restricciones todavía tienen los vehículos de pegatina B, de color amarilla, actualmente más numerosos que los etiqueta C. Suponen el 35% del parque móvil español. Son principalmente los coches de gasolina matriculados a partir de enero de 2000 y los diésel a partir de enero de 2006. Están en extinción. En 2018 solo han supuesto el 3% de las matriculaciones.

Las restricciones al tráfico en Madrid para los vehículos con pegatina B son prácticamente idénticas a las de la etiqueta C, menos contaminante. En Madrid Central tienen los mismos permisos, y en los días de alta contaminación solo tiene una mayor restricción en el escenario 4, cuando los B no pueden circular en la M-30 ni en su interior, mientras que los C sí.