Vídeo: ¿Qué marcas y modelos han dicho ya adiós al diésel?

Verdades y mentiras que nos cuentan sobre los diésel

Las emisiones de los coches diésel y gasolina tienen los mismos límites en partículas y casi los mismos en NOx

MADRIDActualizado:

La posible subida de los impuestos al gasóleo y las declaraciones políticas están poniendo en riesgo la llegada de 15 nuevos modelos a las fábricas españolas. Pero aparte de los factores económicos, no todas las afirmaciones que en los últimos meses se están escuchando acerca de la contaminación provocada por los coces diésel son totalmente ciertas. Es más, si comparamos un vehículo diésel moderno con uno de gasolina, ambos Euro 6, ambos tienen los mismos límites en partículas y casi los mismos en NOx. Las emisiones actuales de los coches diésel son muy bajas, consumen alrededor de un 25% menos que los de hace 15 años, emiten un 84% menos de CO2, y en general son más eficientes.

La constante innovación tecnológica ha ayudado progresivamente a disminuir los límites de NOx y de partículas de los motores diésel hasta asimilarlos a los de gasolina. Los nuevos filtros de partículas, los catalizadores, la mejora de la aerodinámica y los sistemas de propulsión, entre otros sistemas, están contribuyendo a conseguir cada vez mayores reducciones.

Según se recoge en el «Libro Verde del Diésel» del que es responsable el director general de GreenChem en España, Oriol Canut, «es falso que el diésel contamine más que ningún otro carburante». Este estudio recoge que en realidad los nuevos coches Euro 6 diésel «son los que menos contaminan actualmente. Si bien es cierto que hace unos años emitían mayor cantidad de NOx y partículas que sus competidores de gasolina, la normativa medioambiental vigente impone mayores restricciones en el gasoil, por lo que los vehículos vendidos a partir de septiembre de 2014, cuando entró en vigor la normativa Euro 6 para los nuevos modelos, son más limpios que nunca: emiten un 30% menos de dióxido de carbono y un 85% menos de óxidos de nitrógeno que turismos de hace diez años».

Según un estudio de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos, las emisiones de NOx de los motores diésel se han reducido en un 90% en los últimos 20 años. Otro estudio, este de Anfac, revela que 100 vehículos actuales contaminan menos que uno de los años 70, y responsabiliza al 20% más antiguo del parque del 80% de la contaminación generada, lo que pone de manifiesto que resulta un error meter en el mismo saco un propulsor actual, bajo la normativa europea de emisiones Euro6, con uno de épocas anteriores.

Además, según un tercer estudio realizado en seis países publicado en Scientific Reports, los automóviles diésel modernos emiten menos contaminación en general que los automóviles que funcionan con gasolina, lo que contradice el enfoque de los actuales reguladores medioambientales. Es la conclusión del trabajo realizado por el químico estadounidense Patrick Hayes, de la Université de Montréal. Según este investigador «el diesel tiene una mala reputación porque se puede ver la contaminación, pero en realidad la peor es la contaminación invisible que viene de los coches de gasolina».

Además, gracias a las mayores exigencias introducidas por los nuevos reglamentos WLTP y RDE, las emisiones de los vehículos son más bajas, incluso en condiciones reales de circulación.

Según la Asociación Nacional de Fabricantes ANFAC, los anuncios sobre el diésel realizados tanto por el president del Gobierno, Pedro Sánchez como por la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, y la titular de Industria, Reyes Maroto, generan incertidumbre entre los consumidores, tanto entre los que acaban de adquirir un vehículo diésel nuevo como entre los que piensan comprar uno. Este combustible ha perdido seis puntos porcentuales de cuota de mercado en lo que va de año. Pero, además, los recién comprados están disminuyendo drásticamente su valor residual, con el impacto negativo que este descenso tiene tanto en los particulares como en las empresas.

Este descenso de cuota revierte sobre todo en la compra de vehículos de gasolina, que han ganado casi cinco puntos porcentuales este año. El incremento de ventas de estos automóviles, con mayores emisiones de CO2, impacta contra los objetivos de reducción de emisiones de CO2 y dificulta la lucha contra el cambio climático, una de las metas claves expresadas por el Gobierno.