Así serán en el futuro los coches de reparto urbano

REnault presenta el Ez-Flexm un un vehículo comercial experimental, eléctrico y conectado para las entregas urbanas de «último kilómetro»

MADRIDActualizado:

En una perspectiva que contempla que el volumen de transporte de mercancías debería multiplicarse por cuatro en el horizonte 2050, Renault desveló ya, a finales de 2018 su visión sobre el futuro de las entregas urbanas en el horizonte 2030 a través del concept-car Renault EZ-PRO electrico, autónomo y conectado. Con EZ-FLEX, Renault continúa preparando el futuro, explorando los nuevos usos de la entrega de « último kilómetro” mediante este vehículo eléctrico y conectado.

Para moverse con agilidad en ciudad, Renault EZ-FLEX debe ser compacto y manejable. Propone unas dimensiones reducidas comparadas con su volumen útil: un largo (3,86m) y un ancho (1,65m) reducidos, con una gran altura (1,88m) que permite, no obstante, el acceso a los parkings. Su capacidad de carga de 3m3 es excepcional gracias a un cockpit compacto, sin renunciar a los atributos de un auténtico vehículo comercial. Ofrece un radio de giro de 4,5 m que le permite una excelente maniobrabilidad en las calles del centro de las ciudades.

Todo ha sido concebido para responder a las necesidades del repartidor: un amplio acceso al puesto de conducción para facilitar las entrads y salidas, un tablero de bordo legible y central que permite una lectura simple y rápida a las informaciones de conducción, una visibilidad sobre los peatones y el entorno urbano simple y eficaz. La relación entre « el hombre y la máquina » es moderna y anclada en el universo de los smartphones. Propone servicios y aplicaciones ligadas al vehículo y puede incorporar aplicaciones específicas relativas a la actividad de diferentes actividades profesionales.

La carga trasera se ha optimizado gracias a una altura de carga ergonómica (760mm desde el piso) y mecanismos de apertura que permiten acceder a toda la superficie de carga de forma sencilla. El vehículo ha sido concebido también para permitir una gran diversidad de módulos traseros. Dichos módulos son flexibles para responder a las diferentes necesidades de los profesionales a los que se va a prestar.

Eléctrico, EZ-FLEX puede acceder al centro de las ciudades, ofreciendo una autonomía de 100 km, adaptada a las necesidades de las entregas urbanas (la media kilométrica de las entregas urbanas es de 50 km al día).

Una decena de Renault EZ-FLEX será prestada en Europa a varios profesionales, empresas, ciudades o comunidades. Este experimento durará aproximadamente dos años.

Este vehículo está equipado con sensores que le permiten comprender mejor los usos, enriquecidos por el retorno de los profesionales durante la experimentación. Gracias a ese retorno, diferente información podrá ser recopilada: geolocalización, kilometraje, autonomía, apertura de las puertas, velocidad, paradas. etc. Esta información será rápidamente remontada a través de la conectividad del vehículo en tiempo real o una vez al día, con el objetivo de comprender la realidad de los usos en el día a día.

El análisis de la información, enriquecida por el retorno de los profesionales, va a permitir a Renault concebir unos vehículos mejor adaptados a las evoluciones de la logística urbana. El objetivo es probar un vehículo y sus servicios, en condiciones reales, junto con los actores del ecosistema, para tener una mejor visión común de la movilidad urbana de mercancías.

Con esta experimentación, Renault da otro paso para preparar y concebir las innovaciones del mañana. Este enfoque ágil, que supone un gran avance en el mundo de la automoción, es muy similar a las prácticas de otros sectores como el del “gaming”.