El parque móvil del Congreso no representa a los españoles: muchos Mercedes, Audi y BMW y pocos Seat

No hay ningún eléctrico y gran parte de ellos no podría acceder en episodios de alta contaminación

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Si todos los diputados aparcaran su coche en el garaje del Congreso, ese hipotético hemiciclo subterráneo apenas representaría el parque móvil de los españoles. Las marcas Mercedes, Audi y BMW están presentes en mayor proporción que en el resto de España; mientras que Seat, la firma más popular entre los españoles, es anecdótica entre sus señorías.

La declaración de bienes y rentas de los diputados ha hecho público los vehículos de los diputados. Las diferencias con el parque móvil español son notables. La marca con más presencia en España, Seat, con un 11,4% de las matrículas nacionales, es residual entre los diputados. Solo hay cuatro, dos de ellos de un mismo miembro del Congreso, el socialista Rafael Simancas, dueño además de un Volvo V50. Solo una diputada tiene un Seat como único vehículo, Sonsoles López, un León.

Después de Seat, las mayores diferencias están en Mercedes, Audi, BMW y Volvo. Mercedes es la segunda más frecuente en el Congreso mientras que en el parque móvil nacional ocupa la octava posición. Audi, cuarta en el hemiciclo, es la novena en España. BMW, sexta en la Carrera de San Jerónimo, es la décima nacional. Volvo, la novena entre sus señorías, es la décimo novena entre las matriculaciones en España. La marca más común en el Congreso es Volkswagen. En España, la presencia de la firma alemana es menor, en sexta posición.

En el Congreso hay tantos Seat como Jaguar y Mini, cuatro de cada uno. Incluso hay más Chevrolet, cuya presencia en España es menor. Marcas como Citroën, la tercera en el parque móvil nacional, apenas se mantienen en el top ten del Congreso; ocupa el puesto nueve. Ford, la quinta entre las matriculaciones nacionales, es una discreta décima cuarta en la Cámara Baja.

Marcas de coches más comunes en España y en el Congreso
Marcas de coches más comunes en España y en el Congreso - ABC

Entre los diputados del PSOE, las tres marcas más frecuentes son Peugeot, Volkswagen y Renault. Entre los diputados del PP, Mercedes, Volkswagen y Audi. En Ciudadanos, Volkswagen, BMW y Mazda. Albert Rivera tiene un Volkswagen Golf de 2011. En Unidas Podemos, donde 20 de sus 42 diputados no declaran vehículo alguno, destacan Renault, Volkswagen y Nissan. En Vox, Opel y Audi. Santiago Abascal tiene un todoterreno Jeep Commander y una motocicleta.

Una cuarta parte del Congreso, 86 de 350 diputados, no ha declarado ningún vehículo. Entre ellos está el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Pablo Casado. La socialista Meritxell Batet, presidenta del Congreso; Inés Arrimadas, portavoz de Ciudadanos; la ministra de Trabajo en funciones, Magdalena Valerio; y Gabriel Rufián (ERC) son otros diputados que declaran no ser propietarios de vehículo alguno.

Seis diputados no especificaron la marca ni modelo de su vehículo. Entre ellos Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, e Irene Montero, portavoz del grupo en el Congreso. Ambos, pareja y padres de dos hijos y a la espera una tercera, acordaron rellenar simplemente con la palabra «turismo» el apartado de vehículo, sin aportar detalles de marca y modelo, a diferencia del resto de diputados. Iglesias lo adquirió en 2017, Montero un año después. El líder del partido es además dueño de una motocicleta.

Pedro Duque, ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, tampoco hizo público la marca y modelo de su coche. Es propietario también de una embarcación, sin aportar más detalles. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tiene un Mini Cooper D y un BMW X3. La vicepresidenta, Carmen Calvo, un Nissan Micra. La portavoz y ministra de Educación, Isabel Celáa, un Toyota Auris. La de Justicia, Dolores Delgado, un Volkswagen Golf. La de Hacienda, María Jesús Montero, un Nissan Primera. El de Cultura, José Guirao, un Dacia Duster.

Los diputados con más de dos coches son Juan José Cortés, del PP, un Ford Transit, un Ssanyong Rodius y un Audi A6; la socialista María Victoria Domínguez, un BMW serie 5, un Citroën DS5 y un todoterreno Mitsubishi Galloper; la popular María del Carmen González, un monovolumen Hyundai Trajet, un Peugeot 207 y un BMW GT; Juan Ignacio López-Bas, de Ciudadanos, un Daewoo Lanos, un Chevrolet y un Hyundai Tucson; el popular Adolfo Suárez Illana, tres Mercedes Benz (C-200-K, E-220D y C-220D) y un Land Rover 110; y la popular Ana Belén Vázquez, un Opel Vectra, un Audi A4 y un Mercedes GLA.

Los más llamativos y curiosos

Entre los vehículos que declaran tener los diputados nos encontramos con algunas curiosidades, como por ejemplo, el gusto por los clásicos de Ortega Smith, de Vox. En su declaración consta un Opel Record Olympia del año 1965. En realidad el nombre de Record Olympia se refiere a la primera generación del modelo, fabricado entre 1953 y 1957. A partir de ese año el nombre del coche es simpelemente «Record». Por año se corresponde a la cuarta generación, denominada Record A, que se comercializó entre los años 1963 y 1965. Además de este veterano de las carreteras Ortega Smith dispone de un moderno Opel Astra de cinco puertas de 2017.

Lejos de ser considerados clásicos, pero también con bastantes años en las carreteras nos encontramos vehículos como el de la también diputada de Vox Carla Toscano, que utiliza un Volkswagen Golf del año 98. De la misma fecha es el modesto Volkswagen Fox que declara la diputada de Coalición Canaria Ana Oramas.

Igualmente modestos son el Daewoo Lanos de Juan Ignacio López-Bas (Cs), de una marca coreana que en su día ya se consideraba «low-cost» y que en la actualidad ni siquiera se comercializa en España. También del año 98 son el Audi A4 TDi de la socialista María Luisa Carcedo, o el Renault Mégane de la también diputada del PSOE Helena Caballero.

Por la misma formación Beatriz Corredor declara un pequeño Volkswagen Lupo del año 1999. Del mismo año son el Renault Scenic de María Victoria Rosell, de Unidas Podemos, y el Hyundai Coupé de Irene Rivera, de Ciudadanos.

Todos estos coches tendrían dificultades para circular por Madrid en alguno de los episodios de contaminación, ya que no disponen de pegatina «Eco» de la DGT. Todos ellos son considerados coches «contaminantes» y por lo tanto sus propietarios no podrían utlilizarlos para llegar hasta el Congreso de los Diputados al limitarse su circulación al exterior de la M30 tan pronto como se decreta una alerta por contaminación en la ciudad.

Ninguno de los diputados ha declarado tener un coche eléctrico, pese al empeño del Gobierno de Pedro Sánchez en perseguir a los vehículos diésel y de combustión. Aunque si que figuran algunos modelos híbridos y de GLP, por lo general no se nota demasiado empeño de los diputados a la hora de combatir las emisiones contamiantes y de CO2 con sus coches.

Entre las declaraciones más llamativas destacan las de varios tractores, o una bicicleta valorada en 120 € (según su propietaria, la diputada de Unidas Podemos Sofía Fernández).

Once miembros del Congreso no hicieron pública su declaración de bienes. Entre ellos Marcos de Quinto, exdirectivo de Coca-Cola y fichaje estrella de Ciudadanos, que adelantó que posee una fortuna de 50 millones de euros, con diferencia la mayor de sus señorías. Iván Espinosa de los Monteros, portavoz de Vox, tampoco hizo pública su declaración.