El nuevo límite de CO2 amenaza la producción de las fábricas españolas de coches

La planta de PSA en Vigo espera batir su récord histórico en 2020, y fabricará un nuevo modelo eléctrico

VigoActualizado:

Las matriculaciones y la producción de vehículos en Europa se recupera tímidamente, mientras que en España las cifras son negativas durante cuatro meses consecutivos.

Pero estas cifras de producción dependerán en gran medida, y para todas las marcas de automóviles, del cumplimiento de las normativas de emisiones europeas, que en el año 2021 no podrán superar los 95 g de CO2. Esto solo se puede conseguir de tres formas, o aumentando de manera significativa la producción y venta de coches eléctricos, o disminuyendo la producción de los modelos que emiten más CO2, en la actualidad los coches de gasolina, o avanzando en tecnología con la que se consigan cada vez motores más eficientes y menos contamianntes. Sin embargo, las ventas parece que se oponen a esta intención de reducir las emisiones de CO2, ya que en los últimos ejercicios se está produciendo una caída generalizada de las ventas de coches con motores de gasoil a favor de los de gasolina, ante las amenazas de algunas administraciones públicas , que ya han anunciado su prohibición en los próximos años. Precisamente desde la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto) destacan que el incremento en las emisiones medias de CO2 de los coches nuevos vendidos en España se debe al auge de las matriculaciones de automóviles de gasolina, en detrimento de los modelos diésel.

La competitividad es el principal valor de las 17 factorías españolas, que fabrican 43 modelos, 20 de ellos en exclusiva mundial, y generan, junto con la industria de componentes, más de 300.000 puestos de trabajo directos y dos millones indirectos. España refuerza su papel de potencia mundial como productor de vehículos ya que en los próximos meses se esperan nuevas adjudicaciones, la mitad con versión ECO. De todos modos, la incógnita sobre qué tipo de tecnología de bajas emisiones sea la que domine el mercado es grande. Según el secretario general de Industria, Raúl Blanco, no se puede ser «determinista a la hora de hablar sobre cuál será la tecnología que reinará en los próximos años» en la industria de la automoción, ya que a la velocidad que aanza la tecnología es «muy arriesgado».

Cumplir con los objetivos establecidos por la UE para la reducción de emisiones de CO2 -que en 2021 están fijados en 95 gramos de CO2 por kilómetro- incrementará entre 1.000 y 2.000 euros el coste de fabricación por vehículo, lo que afectará a la compra de los coches nuevos de «bajas emisiones».

Esta estimación aparece en un informe de la patronal de fabricantes de automóviles europeos ACEA, en el que se explica que, para alcanzar el objetivo de 2021, los fabricantes tendrán que usar todas las tecnologías que estén a su alcance.

Si una marca sobrepasa esos 95 gr/km de CO2 de media para toda la gama, deberá abonar una multa de 95 euros por coche y gramo que se supere.

Para el secretario general de Industria, Raúl Blanco, el sector de la automoción está ante un punto de inflexión muy importante que puede calificarse de histórico. En su opinión, los principales retos a los que se enfrenta son el vehículo conectado y su interacción con el medio, el coche autónomo y la reducción de emisiones. Estos desafíos implican cambios de modelo de negocio, entre los que se ha referido a la forma en que se venden los coches o las múltiples soluciones de movilidad que existirán.

Aunque no todos los fabricantes han visto en este año 2019 cómo se reducían sus cifras de producción. Así, las perspectivas para las plantas del grupo PSA son de «estabilidd en la fabricación y en el empleo», en especial en la planta de Vigo, que la que en este 2019 tiene la previsión de alcanzar un total de 398.300 vehículos producidos. Esto significa que en la actualidad salen de la fábrica de Balaídos 1.700 coches al día, y que esta cifra va a aumentar hasta 2.300 con la llegada del nuevo vehículo a final de año, la versión eléctrica del Opel Combo, con el que la fábrica se convierte en una de las primeras en España en fabricar coches eléctricos.

Jorge Tomé, Director general comercial de Opel España, afirma que «en este año 2019 Opel tiene como objetivo incrementar su presencia en el mercado en un contexto muy «tocado», en el que además nos tenemos que adaptar a la normativa de emisiones de CO2».

A través de sus tres plantas en España el grupo PSA produce anualmente 916.820 vehículos, de los que 328.448 se venden en España y el resto se destinan a la exportación. Se trata del primer fabricante en nuestro país con una cuota de mercado del 21,4% y con el 32,5% producidos en España.

Según Ignacio Bueno, director del Centro de PSA en Vigo, para cumplir con la normativa europea, esta fábrica «tiene que producir un 30% de diésel». Pese a esta incógnita, Bueno espera que en 2020 se pueda lograr su récord absoluto de producción. «Tenemos todos lo ingredientes para conseguirlo. Si la economía se mantiene, tenemos capacidad suficiente, incluso eléctrica», asegura el director de la planta. Las tres plantas del grupo se mueven en un contexto de «estabilidad», según aseguran a ABC desde la dirección del grupo, con nuevos proyectos asignados. Se trata del modelo V20 en Vigo, el n Opel Corsa en Zaragoza y SMARTMAD en la planta madrileña de Villaverde.

En la actualidad en la línea 2 de producción se trabaja a un turno para fabricar los modelos Peugeot 301 y Citroën C-Elysee. En la línea 2 la ocupación es máxima, trabajando con cuatro turnos de trabajo para producir los modelos C4 Space Tourer de cinco y siete plazas, Opel Combo Life y Combo Cargo, Peugeot Rifter y Partner y Citroën Berlingo y su variante comercial Van.

Es precisamente en la línea 1 donde se va a iniciar la producción del nuevo modelo de la fábrica viguesa. Bueno ha afirmado que la factoría está trabajando ya en el proyecto de industrialización para acoger la fabricación del Opel Combo eléctrico, en una planta en la que ya se produce el Citroën Berlingo eléctrico.

El Combo ha sido precisamente el modelo con el que Opel se ha estrenado como marca integrada en el grupo PSA en las instalaciones de Vigo. El Combo de gasolina y diésel con el que se han estrenado utiliza la plataforma EMP2. Al año salen 45.000 unidades de la planta (200 unidades diarias) y el 87% se exporta a otros mercados, con Alemania como principal destino, por delante de Reino Unido, España, Italia y Francia.

Bueno ha asegurado que la planta de PSA en Vigo no se verá afectada por la salida de Reino Unido de la Unión Europea, pese a que exporta a Reino Unido entre un 12% y 15% de su volumen productivo.

«El Brexit puede ser un gran problema para todos los fabricantes. Lo cierto es que no hay un gran riesgo en el flujo (de componentes) hacia a la planta. La mayoría de nuestros proveedores está en la Península. El principal problema son las exportaciones», ha indicado.

De hecho, ha afirmado que, como centro de producción, PSA Vigo no tiene la necesidad de adoptar medidas que contrarresten el Brexit por ahora. «Lo seguimos muy de cerca, pero a nosotros nos afectaría muy poco», ha sentenciado.