Guía práctica para circular en patinete eléctrico sin provocar accidentes y evitar multas

El Barcelona se han duplicado ya las multas por el uso de patinetes, llegando las sanciones a un importe de 500 euros

MADRIDActualizado:

Ell vehículo de moda, el patinete eléctrico, es ya objeto de persecución por parte de las autoridades locales, que intentan impedir su circulación por zonas prohibidas o a velocidad excesiva. Así, de acuerdo con datos facilitados por la Guardia Urbana de Barcelona, este año se han multiplicado por cuatro el número de multas interpuestas a este tipo de vehículos respecto a 2017.

En los diez primeros meses del año, en la ciudad condal se han notificado cerca de 1.500 multas a los denominados «vehículos eléctricos de movilidad personal (VMP)», una media de 150 multas al mes, mientras que durante todo 2017, desde que entró en vigor la normativa que delimita la circulación de patinetes, se pusieron 205, con una cifra promedio de 34 multas el mes.

Desde la asesoría jurídica especializada en tráfico Pyramid Consulting explican a ABC que ya están analizando recursos a multas impuestas en Barcelona por importe de 500 euros. Aplicado el Reglamento General de Circulación, se trataría de un delito de conducción temeraria (sancionado con 500 euros y 6 puntos del carné), pero en el caso de los patinetes estas multas no conllevan pérdida de puntos, como sí sucede con las de bicicleta. Los patinetes eléctricos tienen la consideración de vehículos, de acuerdo con la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, pero en la actualidad existe un vacío legal que permite que cada municipio regule su circulación y el tipo de sanciones.

Segun Itziar Garcimartín, abogada de esta consultora, «no puede depender de cada ayuntamiento la regulación de un aspecto de tal importancia, ya que la inseguridad jurídica y tal disparidad de criterios entre consistorios es inaceptable, debiendo estar regulado en una norma a nivel estatal».

Las conductores de patinetes eléctricos podrán ser sancionados por conducción temeraria, exceso de velocidad, por conducir utilizando el móvil, alcohol, o con presencia de drogas en el organismo. En el caso de Barcelona también se puede multar con 500 euros por circular con la bicicleta o el VMP por vías o zonas prohibidas.

La movilidad compartida en patinetes eléctricos se ha convertido en un fenómeno a nivel internacional y, en poco más de un año, ha llegado a muchas de las principales ciudades del planeta. Se trata de una alternativa sostenible, respetuosa con el medio ambiente y asequible para realizar viajes cortos en ciudad sin contaminar el aire ni aumentar el tráfico.

Sin embargo, su reciente implantación en algunas ciudades españolas aún genera dudas sobre cuestiones fundamentales, como por dónde pueden circular y cómo estacionar los patinetes. Por eso la empresa de vehículos eléctricos compartidos de «último kilómetro» Bird, propone una serie de recomendaciones para que los usuarios de patinetes eléctricos se muevan de forma segura, tanto para ellos, como para los peatones y el resto de vehículos.

Así, aunque el uso del casco no es obligatorio para circular en patinete, su utilización ofrece una valiosa protección. Montar en patinete es realmente sencillo, pero su correcto manejo exige llevar siempre ambas manos en el manillar para un mejor control. Y, por supuesto, hay que evitar todo tipo de distracciones, como el teléfono móvil y escuchar música con auriculares.

Una de las cuestiones que suscitan más dudas y debates es el saber por dónde pueden circular los patinetes. La respuesta no siempre es la misma, porque está sujeta a las normativas locales de cada ciudad y hay numerosas localidades en las que todavía no se ha regulado su uso. Sin embargo, lo que sí está claro es que la acera nunca será una opción, puesto que debe quedar reservada sólo a los peatones.

Hoy por hoy, el carril bici es el espacio ideal para moverse en patinete eléctrico, libre de coches y atascos. No obstante, en ciudades como Madrid, los patinetes también pueden circular por calles (excepto carriles bus) con un límite de velocidad de 30 kilómetros por hora o inferior.

La velocidad máxima a la que se puede circular en patinete puede variar de una ciudad a otra, aunque la norma general fija el máximo en 30 km/h. En cualquier caso, no hay por qué circular al límite permitido y lo más recomendable es hacerlo a una velocidad adecuada a la situación de la vía, el tráfico.

Siempre que sea posible, es conveniente elegir una ruta conocida. Es la mejor opción para evitar imprevistos, como calles con alta densidad de tráfico o zonas donde no esté permitido el uso del patinete.

Una de las cuestiones que está generando más debate social es cómo y dónde deben aparcar los patinetes. Una vez más, lo más probable es que la norma no sea homogénea en todas las ciudades españolas cuando regulen el uso del patinete en sus ordenanzas municipales de movilidad. Pero lo que nunca podrá fallar es el sentido común: jamás se debe aparcar un patinete donde suponga un obstáculo para los peatones u otros vehículos.

En ciudades como Madrid, la nueva Ordenanza de Movilidad permite estacionar los patinetes en las reservas de motos y aparcabicis, así como en cualquier banda de estacionamiento donde esté permitido aparcar. También, excepcionalmente, en aceras de más de 3 metros que no hayan sido declaradas de ‘especial protección para el peatón’.

Bird cuenta además con un servicio de ‘observadores’, que se encargan de que sus patinetes estén bien estacionados, en zonas permitidas y sin molestar. Los ‘observadores’, además, vigilan que no haya patinetes dañados, y en caso de encontrar alguno no apto para su uso, se encargan de que sea retirado.