¿Conoces qué son, cómo funcionan y dónde están los denominados radares de tramo?

Estos radares de tramo son una nueva forma de controlar la velocidad en tramos de carretera de varios kilómetros

MadridActualizado:

Siempre que veas el indicador luminoso de radar de tramo, levanta el pie del acelerador, ya que la multa puede ser toda una sorpresa. Estos radares de tramo son una nueva forma de controlar la velocidad, no en puntos kilométricos concretos, como hacen los radares fijos, sino en tramos de carretera de varios kilómetros. En realidad, esta modalidad de vigilancia no funciona con radares, sino con cámaras de visión artificial, similares a las que sancionan en los semáforos de algunas ciudades. Así lo explican desde la Dirección General de Tráfico.

De hecho, desde la siguiente infografía se explica el funcionamiento de estos denominados radares de tramo, basados en las cámaras de visión artificial y cuyas primeras unidades comenzaron a instalarse en 2010 en los túneles del Guadarrama, en la A-6, entre Madrid y Segovia.

Su procedimiento de control de velocidad es el siguiente: las cámaras -una por carril- graban de forma continua a todos los vehículos, a la entrada y salida del túnel. Para ello utilizan iluminación continua por infrarrojos -debido a las condiciones de luz- que el ojo humano no puede captar. Las cámaras están sincronizadas por fibra óptica y a través de satélite para que sus relojes marquen la misma hora.

Con los datos almacenados, un ordenador «casa» las matriculas iguales, comprueba los tiempos de paso de cada vehículo y calcula su velocidad media. Cuando se detecta que la velocidad ha sido superior a la permitida el sistema remite las fotografías (de entrada y salida) al Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas de la DGT, en León, para que tramite la denuncia y se la remita por correo al titular del vehículo a fin de que identifique al conductor infractor.

En la actualidad (datos de junio 2018) la DGT tiene operativos 50 radares de tramo situados en distintas provincias. En su propia página web, puedes consultar, según provincia, dónde están ubicados y su funcionamiento.

Semáforos que multan

Pese a la polémica sobre su legalidad, así como sus márgenes de error, tampoco hay que olvidar los llamados semáforos «foto-rojo», que continúan su expansión por España. Se trata de semáforos en los que se ha instalado una cámara con la finalidad de comprobar el cumplimiento de la detención de los vehículos, generalmente en pasos de peatones con semáforo de la ciudad.

Este sistema es capaz de detectar y grabar cualquier vehículo que se salte un semáforo en color rojo. Este tipo de semáforos se caracterizan por tener una serie de elementos diferentes de cualquier otro semáforo habitual, según informan desde Legálitas. Un sensor de luz, cámara que graba la infracción, y un lector de matrícula.

El objetivo de la puesta en marcha de este tipo de dispositivos era el de hacer que los conductores respeten el rojo de los semáforos para evitar la colisión con otros vehículos, y garantizar la seguridad de los peatones a la hora de cruzar. Y la sanción por rebasar un semáforo en rojo es de 200 euros y la consecuente pérdida de 4 puntos del permiso de conducir, exactamente igual que si lo impone un agente que detecte la infracción.