Una opción aún más resistente es el neumático nórdico
Una opción aún más resistente es el neumático nórdico - ABC

Por debajo de 7ºC, neumáticos de invierno

Este tipo de neumáticos utilizan materiales más resistentes y están diseñados para mantenerse flexibles a bajas temperaturas

MadridActualizado:

Los neumáticos de invierno siguen ganando terreno, sobre todo, en el centro y norte de Europa, donde las temperaturas bajan habitualmente de los 7º grados centígrados, el límite recomendado para utilizarlos. Y es que por debajo de ese nivel, la adherencia de un neumático mixto se reduce sensiblemente, y la distancia de frenada aumenta varios metros, en función de la adherencia de la vía y la velocidad del vehículo.

Este tipo de neumáticos utilizan materiales más resistentes y están diseñados para mantenerse flexibles a bajas temperaturas. Gracias a ello, se evita el riesgo de salirse de la trazada cuando se circula a una velocidad adecuada en esas condiciones climáticas, la cual no debería superar los 20 o 30 km/h. «Es la opción más segura en bajas temperaturas gracias a sus prestaciones ya que ofrecen un agarre excelente, agarran mejor ante cualquier situción y gracias a unos surcos más amplios evacuan mejor la nieve», detalla Jorge Castellanos, coordinador de seguridad vial del RACE.

Una opción aún más resistente es el neumático nórdico, que se utiliza en el norte de Europa donde las temperaturas pueden alcanzar los 10°C negativos y las carreteras se mantienen nevadas y heladas durante varios meses al año.

Porqué neumáticos de invierno

El estudio de la huella del neumático determina su validez para el invierno
El estudio de la huella del neumático determina su validez para el invierno - ABC

Lo ideal sería usar neumáticos de invierno desde octubre, cuando la temperatura empieza a bajar, hasta más o menos Semana Santa. A todo ello, instalar neumáticos de invierno con antelación permite elegir entre una amplia selección y evita retrasos en la época de mayor demanda.

Sus principales características son, primero, su banda de rodadura. Los neumáticos de invierno presentan un dibujo más profundo y recortado, cuyo objetivo es mejorar la evacuación de agua y nieve. Además, cuentan con pequeñas láminas en los tacos, que mejoran notablemente la adherencia y la tracción tanto en nieve como en barro. Y también importa la composición: en los neumáticos de invierno, su composición química especial permite que las gomas no se endurezcan a bajas temperaturas, algo que sí ocurre con los neumáticos de verano. Manteniendo su flexibilidad por debajo de los 7 grados centígrados se mejora la adherencia y la tracción.

Lógicamente, este tipo de neumáticos tienen algunas desventajas para el conductor. La principal, su precio, pues pueden ser hasta un 15% más caros que los normales. Por otro lado, en términos de eficiencia y conservación, no están indicados para el verano, por lo que se recomienda cambiarlos cuando pasa la época de frío, con el consiguiente incremento de costes, y las necesidades de espacio para su almacenamiento.