Cómo conducir un coche híbrido para sacar el máximo partido

El indicador del sistema híbrido nos informa de cuál es el flujo de energía (Charge, Eco o Power) y nos ayuda a optimizar el consumo energético

MadridActualizado:

Aunque son cada vez más los coches híbridos matriculados (concretamente un 68% más respecto a 2016), aún existen incógnitas sobre cómo sacarles el mayor partido y de ese modo ahorrar más si cabe en gasolina y mantenimientos. Pero, ¿sabemos qué es un híbrido? Son modelos que combinan un motor convencional de gasolina con un motor eléctrico, obteniendo los beneficios de ambos. El motor eléctrico funciona con baterías auto-recargables, esto significa que no necesitamos enchufarlo en ningún caso ya que la batería se carga con la electricidad producida por regeneración durante la marcha (por ejemplo al frenar) o también, transformando en electricidad la energía contenida en el combustible a través del motor térmico (el motor de siempre).

El indicador del sistema híbrido nos informa de cuál es el flujo de energía (Charge, Eco o Power) y nos ayuda a optimizar el consumo energético. Charge o regeneración eléctrica implica que, al frenar o levantar el pie del acelerador, el sistema híbrido transforma energía cinética en eléctrica que se utiliza para cargar la batería híbrida (así no hace falta enchufarlo). Si activamos el modo Eco, el sistema híbrido gestiona de forma automática la propulsión más eficiente para consumir lo mínimo posible (solo electricidad, sólo gasolina o una combinación de ambas). Y, en caso contrario, para lograr una respuesta ágil y segura, en Power el sistema híbrido combina el máximo par disponible del motor eléctrico y térmico a la vez.

Y, ¿cómo se conduce? Desde Toyota nos explican paso por paso como conducir un coche híbrido. No te vayas a pensar que se conduce de una manera compleja, no es muy diferente a la conducción de un coche automático. Simplemente hay que saber actuar según la situación en la que nos encontremos:

1. Arranque: Arrancar suavemente en modo eléctrico (utilizando la energía acumulada en la batería) y acelerar siempre que sea posible, dentro de la zona ECO (dividida en dos zonas: ECO 1 y ECO 2).

2. Conducción urbana: Si necesitamos obtener mayor potencia, lo más eficiente es acelerar dentro de la zona ECO 2 hasta alcanzar la velocidad deseada, y luego volver a la zona ECO 1 para mantener la velocidad con propulsión exclusivamente eléctrica. El motor de gasolina se enciende y apaga de forma automática según la demanda de aceleración o deceleración. Cuando el vehículo rueda a velocidad constante, se conecta el «modo a vela», de forma que la escasa energía que el vehículo necesita para rodar es suministrada por el motor eléctrico, ahorrando más combustible. Cabe resaltar que, desde la mitad del medidor ECO hacia la izquierda, el motor de gasolina está apagado.

3. Aceleración fuerte-Subida: En este caso, el motor eléctrico y el de gasolina unen sus fuerzas de forma automática para aumentar la capacidad de aceleración y por tanto la seguridad en carretera. D hecho, si al acelerar suave -medidor en ECO- no tenemos suficiente aceleración para llegar a la velocidad deseada, es mejor pisar el acelerador más fuerte -zona POWER- durante menos tiempo tanto por eficiencia como por seguridad.

4. Descenso: El conductor puede conectar el freno motor (palanca de cambio en B) para aumentar la retención del coche y así evitar utilizar en exceso los frenos. Este modo reduce la regeneración eléctrica pero aumenta la seguridad y el confort de marcha.

5. Conducción carretera: A velocidades superiores a los 100km/h, el motor de gasolina toma un mayor protagonismo, siendo mucho más eficiente al consumir el combustible que a bajas velocidades. En cualquier caso, el sistema híbrido sigue vigilando de forma automática qué combinación (eléctrica/gasolina) es la más eficiente según la demanda de propulsión.

6. Frenada: Mientras frenamos suavemente el sistema híbrido se encarga de recargar la batería (freno regenerativo), disminuyendo completamente la necesidad de utilizar pastillas de freno (alargando su vida útil). Es importante anticipar bien las frenadas y no esperar al último momento. Cabe destacar que, cuanto más se llene el indicador CHARGE (sin llegar a su tope), mayor cantidad de electricidad se envía a la batería, mejorando la eficiencia del vehículo. Cuando el indicador CHARGE llega a su tope el coche utiliza los frenos convencionales en la frenada, al igual que cuando realizamos una frenada fuerte, por seguridad para garantizar la máxima deceleración posible.

7. Parada: Antes de parar es mejor dosificar la frenada, de esta manera el motor eléctrico funciona como generador de energía, sin desgastar los frenos convencionales.