Cómo circular en arena y superar dunas a bordo de un SUV

Bajar la presión de los neumáticos, utilizar marchas cortas y no frenar en la subida, claves en el ascenso a la cima

MADRIDActualizado:

Un elevado número de los SUV actuales son algo más altos que las berlinas y utilitarios, y ahí es dónde se acaban todas sus capacidades todo terreno. Pero existen también numerosas excepciones, ya que un vehículo equipado con tracción 4X4, con unas cotas de entrada y salida suficientes par superar obstáculos, y unos neumáticos adecuados es posible que supere adversidades que en principio podrían estar limitadas a auténticos todoterreno con reductora.

Una de las dificultades que nos podemos encontrar al circular con un SUV es la de rodar sobre la arena, y sobre todo subir una duna. Una tarea casi imposible que sin embargo es posible superar.

En este vídeo podemos comprobar como un Seat Tarraco es capaz de recorrer 100 metros en estas complicadas condiciones. No parecen muchos, pero si le sumamos una inclinación de 60 grados y toneladas de fina arena bajo las ruedas, el reto se complica. ¿Cómo llegar hasta la cima de una montaña de arena sin quedarse en el intento? Stefan Ilijevic, responsable de Pre-desarrollo, Patentes e Innovación de Seat, nos da las claves.

1. Menos presión, más agarre: “Si vamos a conducir en dunas lo primero que debemos hacer es bajar la presión de los neumáticos unos 1,5 bares”, explica Stefan Ilijevic. Al hacerlo, se consigue un mayor contacto con la superficie con el fin de mejorar la tracción para avanzar.

2. Asistentes a punto: El Tarraco ofrece diversos asistentes para adaptar la conducción al tipo de terreno. Para superar la duna, lo adecuado es desactivar el Control Electrónico de Estabilidad (ESC), y así evitar que se bloqueen las ruedas y sigan buscando la tracción del terreno.

3. Versatilidad 4x4: Imprescindible para este reto, contar con un vehículo con tracción a las 4 ruedas. “De los 6 modos de conducción con los que cuenta el SUV de SEAT, en este caso hay que activar el off road, que es el modo más versátil para conducir en todo tipo de terreno”, apunta el ingeniero.

4. Marchas cortas: Al entrar en la duna hay que hacerlo con una inclinación diagonal y siempre acelerando, olvidar las marchas largas y usar solo la primera o la segunda, ya que se necesita la máxima potencia ante subidas pronunciadas en terrenos inestables.

5. No frenar en subida: Durante el ascenso nunca hay que pisar el freno o se corre el riesgo de quedarse encallado. Solo frenar cuando el vehículo ya haya pasado la parte central de la cima de la duna. Una vez allí, aprovechar la inercia para coger la siguiente.

6. Velocidad constante: “Para evitar quedarse atascado siguiendo las roderas de otros coches que hayan seguido el mismo camino, hay que cogerlas ligeramente desplazados y conducir a una velocidad de entre 20 y 30 km/h”, afirma Ilijevic. Es importante conducir con suavidad para no arrastrar arena y generar una duna enfrente del vehículo.