Corazón deportivo para el nuevo Ford Focus ST

Llega al mercado con un gasolina de 280 CV, y un diésel de 190

Niza (Francia)Actualizado:

Ford siempre ha contado en su catálogo con versiones deportivas de uno de sus modelos más populares, el Focus. Claros ejemplos son sus precursores, como el Cortina Lotus MK1 de 1963, o el Escort México de 1970.

La última generación del modelo, que para muchos es la más equilibrada, no podía ser una excepción. Por eso Ford ha presentado en Niza, en un recorrido por alguno de los tramos más espectaculares del Rally de Monte Carlo, su nuevo Focus ST. El vehículo ya está disponible en versión de cinco puertas con motores de gasolina EcoBoost 2.3 litros y 280 CV y diésel EcoBlue 2.0 litros de 190 CV con transmisiones manuales de seis velocidades.

Para la presentación internacional del modelo tan solo hemos podido probar la versión de cinco puertas y motor de gasolina, con un preciso y rápido cambio manual de 6 velocidades.

Un vehículo en el que los ingenieros de Ford han trabajado intensamente, no solo para conseguir los 280 CV de potencia, con una aceleración de 0 a 100 en 5,7 segundos, sino que se han tocado otros elementos importantes del vehículo gracias a lo cual el Focus ST se puede transformar desde un vehículo familiar a una "bestia" del asfalto.

Frenos y suspensión son dos de los elementos en los que más se ha trabajado aparte del propio motor, que con un turbocompresor de doble entrada logra un par máximo de 420 Nm. Dispone además de un innovador sistema anti-lag que permite una rápida entrega de impulso. La capacidad flat-shift para la caja de cambios manual de seis velocidades y el control de arranque también ayudan a optimizar el rendimiento de arranque.

La velocidad en línea recta del nuevo Focus ST se ve igualada por su capacidad para tomar curvas, optimizada usando el primer diferencial electrónico de deslizamiento limitado de Ford para un modelo de tracción delantera. Equipado en las transmisiones manuales de seis y siete velocidades para los modelos EcoBoost de 2.3 litros, el sistema utiliza embragues activados hidráulicamente para redistribuir hasta el 100 por ciento del par disponible a la rueda con más tracción y así evitar que patinen. El resultado es una mayor agilidad y una reducción significativa del subviraje durante la aceleración en las curvas y fuera de ellas.

El Focus ST nos permite seleccionar, a través de un botón situado en el volante, varios tipos de conducción: para superficies deslizantes, "eco" para ahorro de combustible, "confort" para una conducción estándar, "sport" para conducción más deportiva, y una última posibilidad para los que quieran más diversión al volante, aunque solo recomendable para pistas cerradas a la circulación, y denominada "pista-track".

Para cada duna de estas configuraciones Ford utiliza la tecnología de Control de Amortiguación Continuo que monitoriza la suspensión, el chasis, la dirección y la activación de los frenos cada 2 milisegundos para ajustar las respuestas de cada uno de estos parámetros y ofrecer así una mayor calidad de conducción en cada una de las situaciones.

El Focus ST también ofrece una mayor potencia de frenado que la generación anterior del Focus RS, con discos delanteros de 330 mm y pinzas delanteras que cuentan con dos pistones de 44 mm de diámetro cada una.

En cuanto al modelo diésel, equipa un motor de 2.0 litros Eco Blue de 190 CV, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos. En este caso el vehículo tan solo puede llevar el cambio manual de seis velocidades, ya que el automático de siete se reserva para el motor de gasolina.

El nuevo Ford Focus ST ya está a la venta desde 35.150 euros.