Puede llegar a costar hasta cuatro o cinco veces más según la ciudad o la empresa
Puede llegar a costar hasta cuatro o cinco veces más según la ciudad o la empresa - abc.es

¿Por qué hay tantas diferencias de precio a la hora de alquilar un coche?

Conviene revisar las condiciones del contrato, porque en algunas ocasiones lo «más barato» nos puede salir más caro

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Los precios de los alquileres de coches varían sensiblemente de unas ciudades a otras y también según el país en el que alquilemos o por el cual tengamos pensado circular. Evidentemente, las diferencias de precio también tienen en cuenta el tipo de vehículo, los extras, como sillitas para bebés o navegadores GPS, por ejemplo, y también la empresa en la que efectuemos el alquiler.

En la actualidad existe una variada oferta de portales «comparadores» de precios a través de los que podemos encontrar los mejores precios del mercado según nuestras necesidades. Pero antes de contratar hay que tener una serie de precauciones para evitar que «lo barato al final nos salga más caro».

Desde 28,16 euros por una semana
Desde 28,16 euros por una semana

Según nuestras propias comprobaciones a través de rastreator.com, y las que puede hacer cualquier usuario tan solo con acceder a un comparador de precios, si tenenemos la intención de alquilar un coche de tamaño medio (compacto de 5 plazas) entre el 1 y el 8 de febrero en Madrid, la oferta puede ir desde 28,16 euros para un Opel Astra manual con aire acondicionado, a través de la empresa Firefly (solo disponible el el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas), pasando por un Fiat 500L por 28,99 euros, con al oferta de «paquete de seguros» incluida, a través de la empresa Goldcar, y solo disponible en dos oficinas en Madrid.

Los más caros nos pueden costar más de 225 euros
Los más caros nos pueden costar más de 225 euros

Esto en cuanto a los precios más económicos, porque si revisamos la parte alta del listado obtenido a través del portal www.rastreator.com, la empresa Atesa nos pide 231,91 euros por un Citroën C4, con una tarifa en la que se comprometen a reembolsarnos la franquicia, y un Volkswagen Golf por 237,21 euros contratado con la empresa Sixt. Estos dos vehículos cuentan también con aire acondicionado y con cambio automático.

Si hacemos las cuentas se trata de 209,05 euros de diferencia entre la propuesta más cara y la más económica. Pero no nos dejemos engañar por las cifras iniciales, porque si estudiamos concienzudamente las condiciones de cada una de ellas, puede que no siempre lo más barato sea lo más conveniente.

Para empezar, tenemos que tener en cuenta el tipo de vehículo que más nos interesa. Todos son berlinas medias de cinco plazas (excepto el Volkswagen Golf, que según la web está homologado para cuatro ocupantes). Pero en función del uso que vamos a darle al coche nos puede interesar la «representatividad» o categoría que nos dan unos y otros. Si lo queremos como coche «de empresa» puede que nos interese pagar algo más por llevarnos un Volksvagen en vez de optar por el Fiat. Las diferencias de precios entre ambos a la hora de adquirirlos también son importantes.

Otras diferencias puede que no sean tales a la hora de computar los posibles «pagops no programados» en el precio base. Por ejemplo, hay que tener en cuenta la cobertura del seguro que está incluida en la oferta. En algunas ocasiones es preferible optar por un seguro con mayor cobertura que limitarnos a tener la cobertura «a terceros».

Además, al buscar un coche de alquiler en las webs de empresas aunque has de facilitar el número de la tarjeta de crédito, el pago no se efectúa hasta que no recoges el coche. Por lo tanto, mucho ojo a posibles cargos adicionales, como el abono de franquicias por algún incidente o multa.

En el precio que te publicitan las distintas compañías, y por el que inicialmente contratas el coche, incluye sólo  seguros básicos para el caso de colisiones y robo, con unas franquicias que te obligarían a pagar, en caso de incidencia, cantidades realmente importantes, que pueden ir de 500 a 1.000 euros. Por tanto, debes considerar seriamente ampliar la prestación del seguro, por ejemplo, con el pertinente coste adicional respecto al precio inicial.

Al final, el precio real del alquiler del coche puede llegar a ser casi el doble que el inicialmente publicitado y contratado.

Otra fórmula que ofrecen algunas compañías consiste en contratar un seguro adicional de franquicia, por el que te pagarán el importe que te puede reclamar la empresa de alquiler en caso de tener un percance con el vehículo. El importe de este seguro de la franquicia por daños viene a suponer sobre un 10 por ciento del precio inicial.

En cuanto al equipamiento de los coches destinados al alquiler, este suele ser básico, y si queremos queremos algún extra nos lo harán notar en la factura. Por eso hay que mirar las condiciones de contratación para saber si el coche más caro incluye alguno de estos extras o no.

Atención al lugar de recogida y entrega del coche. En ocasiones si entregas el vehículo en un lugar diferente al de recogida te aplican un sobrecoste. Y en otras ocasiones el lugar de recogida del vehículo no está demasiado accesible o está lejos de nuestra ubicación, por lo que hay que tener en cuenta el medio de transporte que vamos a emplear para ir hasta el lugar donde tenemos que recoger las llaves. Puede suponer una inversión importante, tanto en dinero como en tiempo.

Ojo también con el combustible. Lo normal es que te entreguen el coche con el depósito lleno. Pero su coste y las condiciones de devolución no siempre son las mismas. Por norma general devuelves el coche con el depósito también lleno, y listo. Pero si no lo haces así, hay que tener en cuenta las tarifas que te aplicarán en la empresa alquiladora, ya que seguramente será mucho más elevada que la del precio de la gasolina en una estación de servicio.

En otros casos puede que el depósito esté lleno, pero que te lo cobren aparte del alquiler del coche. Y de nuevo querrán aplicarnos su tarifa, más cara que en «la calle». Otras recomendaciones antes de alquilar un coche son las que ofrecen desde la asociación de consumidores FACUA. Lo primero, aseguran, es comprobar su estado antes de firmar el contrato, ya que puede tener desperfectos no contemplados que, si no están recogidos en el contrato, pueden hacer que su reparación nos la hagan pagar a nosotros.

Cuando se devuelva el coche, hay que leer detenidamente el documento que la compañía de alquiler pida al usuario que firme para garantizar que no se hace constar ningún desperfecto que no haya sido causado por él. Si en el formulario hay espacios en blanco, es aconsejable marcarlos con una raya o cruz para que la empresa no pueda añadir nada posteriormente,.

Asimismo, FACUA recuerda que los coches de alquiler deben contar, como mínimo, con un seguro a terceros.

Si los usuarios realizan el alquiler a través de internet y cuando acuden a recoger el coche no está disponible el modelo seleccionado, la empresa está obligada a entregar uno de la misma gama o superior sin aplicar ningún incremento de precio, y si es de gama gama inferior, tendrá que repercutir el correspondiente descuento.

En caso de que durante su uso el automóvil sufra alguna avería no imputable a una incorrecta actuación del conductor, se puede reclamar la devolución de una parte del dinero abonado por los perjuicios causados. Si la avería deja inutilizable el coche hasta su reparación, debe exigirse a la empresa que entregue otro vehículo en el lugar del incidente si esto es posible.