Soldados de Sri Lanka marchan en mayo de 2010 celebrando la victoria sobre los Tigres Tamiles, después de 37 años de conflicto
Soldados de Sri Lanka marchan en mayo de 2010 celebrando la victoria sobre los Tigres Tamiles, después de 37 años de conflicto - AFP

La violencia religiosa revive los atentados suicidas de los Tigres Tamiles

El ataque contra las iglesias y hoteles devuelve el terror de esta guerrilla derrotada en 2009, que llevó a cabo más de 160 inmolaciones

CORRESPONSAL EN ASIAActualizado:

La violencia religiosa en Sri Lanka ha reemplazado al terror que antes sembraban los Tigres Tamiles, la guerrilla que luchó durante 26 años por la independencia de esta minoría étnica y fue derrotada hace ahora una década. Desde entonces, esta isla del océano Índico ha vivido una relativa calma que ha traído la mejora de la economía por la llegada del turismo y las inversiones internacionales.

Pero la paz se ha visto rota en los últimos tiempos por los estallidos de violencia entre sus distintas religiones. Con 22 millones de habitantes, el 70 por ciento son budistas cingaleses, mientras que el 12, 6 por ciento profesan el hinduismo, el 9,6 por ciento el islam y el 7,6 por ciento el cristianismo. La radicalización de algunas ramas budistas ha provocado enfrentamientos con los musulmanes con sus respectivas represalias, lo que llevó al Gobierno a declarar el estado de emergencia el año pasado.

Estos ataques también los han sufrido los cristianos. A tenor de la Alianza Nacional Cristiana Evangélica de Sri Lanka, que aglutina a más de 200 iglesias y organizaciones cristianas, el año pasado hubo 86 incidentes de discriminación, amenaza y violencia contra esta fe. Este año se han registrado ya 26, entre los que destaca la irrupción de un monje budista en una iglesia para impedir un misa el domingo 25 de marzo, según informa la BBC.

El legado de los Tigres Tamiles

Ahora, la violencia religiosa ha estallado con toda su intensidad con esta matanza de cristianos, que parece haber copiado los atentados suicidas que cometían los Tigres Tamiles. Fundados en mayo de 1976, los Tigres para la Liberación del Eelam Tamil (LTTE) eran una de las guerrillas más antiguas y sanguinarias del mundo, ya que su lucha por la creación de un Estado independiente compuesto por la minoría tamil en el nordeste de Sri Lanka se cobró entre 70.000 y 80.000 vidas.

En julio de 1983 desataron la guerra civil al matar en una emboscada a 13 soldados de la mayoría cingalesa. Como consecuencia de este atentado, estallaron en toda la isla disturbios contra la minoría tamil, cuya radicalización engordó las filas de los rebeldes.

Desde que, el 5 de julio de 1987, el capitán Miller estrellara un camión lleno de explosivos contra una base militar y matara a 40 soldados, los Tigres Tamiles cometieron más de 160 atentados suicidas. Entre sus víctimas destacan importantes mandatarios como el ex primer ministro indio Rajiv Gandhi, asesinado cuando hacía campaña en 1991 por su apoyo al Gobierno de Colombo contra la guerrilla tamil, y el propio presidente de Sri Lanka, Ranasinghe Premadasa, muerto en 1993.

Durante los años 80 y 90, los Tigres Tamiles controlaron un tercio de Sri Lanka y pusieron en jaque al Ejército con osados ataques que golpearon a la propia capital, Colombo, e incluso a su aeropuerto internacional y al santuario budista más sagrado del país. Por todo ello, la guerrilla liderada por Prabhakaran, el Tigre Número 1, fue incluida por Estados Unidos y la Unión Europea en la lista internacional de organizaciones terroristas. El fracaso de las conversaciones de paz con el Gobierno, las deserciones y el Ejército acabaron con los Tamiles en 2009. Pero, diez años después, la violencia ha vuelto a Sri Lanka.