Macron durante un homenaje a Claude Érignac, prefecto asesinado en febrero de 1998
Macron durante un homenaje a Claude Érignac, prefecto asesinado en febrero de 1998 - Reuters

La violencia, un cáncer histórico en Córcega

A partir del 2011, el FLNC se fragmenta en varias familias, que no siempre defienden la «lucha armada»

Corresponsal en ParísActualizado:

Entre 1976, año de la fundación del Frente de Liberación Nacional de Córcega (FLNC), y 2011, Córcega ha sido víctima de millares de atentados de «baja densidad»: bombazos e incendios de edificios o dependencias del Estado.

Una docena de gendarmes y civiles fueron asesinados en circunstancias no siempre bien esclarecidas.

El asesinato del prefecto Claude Érignac, el 6 de febrero de 1998, en Ajaccio, fue un aldabonazo histórico. Los autores del crimen fueron detenidos. Sus abogados ejercen hoy las más altas funciones del poder político local.

A partir del 2011, el FLNC se fragmenta en varias familias, que no siempre defienden la «lucha armada». Desde entonces, Córcega es víctima recurrente de olas de violencia de «baja» o «relativa intensidad»: bombas más o menos artesanales con edificios públicos, incendios de residencias particulares.

En vísperas de la visita oficial de Emmanuel Macron, el jueves, la policía ha descubierto varios depósitos de armas y explosivos, sin precisar su importancia. Y, según la Gendarmería, se han podido neutralizar preventivamente dos intentos de destrucción de edificios del Estado.

El diario Corse-Matin, tradicionalmente bien informado, ha subrayado «el riesgo de una resurrección de la violencia clandestina».