El Ejército turco ha comenzado a establecer puestos de observación en Idlib
El Ejército turco ha comenzado a establecer puestos de observación en Idlib - Web de las Fuerzas Armadas de Turquía

Turquía ultima la intervención en Idlib para centrarse próximamente en Afrin

Erdogan teme que las milicias kurdas YPG que controlan Afrin implementen un «corredor terrorista» cerca de la frontera sirio-turca que les permita llegar hasta el mar Mediterráneo

CORRESPONSAL EN ESTAMBULActualizado:

No se ha cumplido todavía ni un mes desde que las tropas turcas entraron en la provincia siria de Idlib con el propósito de fortalecer la tregua entre el régimen de Bashar el Assad y milicias locales opositoras agrupadas principalmente en la organización yihadista Hayat Tahrir al-Sham –exfilial de Al Qaida en Siria-, que controla la localidad. Para ello, su actividad consistió en formar puntos de control y observación en la zona, como parte de los acuerdos trilaterales alcanzados en Astana con Rusia e Irán para establecer zonas de distensión en Siria.

Sin embargo, este martes el presidente turco Recep Tayyip Erdogan ha anunciado que el primer cometido de la operación se encuentra prácticamente terminado y, por lo tanto, según los planes de Turquía ahora el punto de mira debería centrarse en el segundo objetivo, situado más al norte, en Afrin. «Nuestra operación en Idlib se encuentra casi completa. Delante de nosotros está Afrin. Estas son amenazas para nosotros y nunca haremos concesiones a tales amenazas», aseguró Erdogan este martes ante su grupo parlamentario, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), en declaraciones recogidas por el diario turco Hurriyet.

De hecho, además de prevenir un enfrentamiento entre régimen y rebeldes que pudiera desembocar en una nueva ola de desplazados hacia Turquía, Erdogan pretende con su presencia en Idlib frenar la posible penetración de las YPG en la provincia, una zona que los kurdos necesitarían para poder acceder al Mediterráneo. Desde su entrada en Siria, el gobierno turco no ha escondido sus temores ante la presencia e influencia de las milicias kurdas YPG (Unidades de Protección Popular) en el norte de Siria, cerca de la frontera turca. Las YPG controlan Afrin, justo encima de Idlib, y el gobierno turco considera a esta milicia como una extensión del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán), su enemigo por antonomasia con el que mantiene un conflicto abierto en el sureste turco. Por todo ello, ahora Erdogan continuará con la intervención con tal de obstaculizar el establecimiento de un «corredor terrorista» –término que ha utilizado repetidamente el líder turco- alrededor de su frontera, para evitar así que las milicias kurdas ganen acceso al mar Mediterráneo.

En los últimos días, Erdogan ha reiterado sus críticas contra Estados Unidos por su apoyo a las YPG, especialmente después de que el grupo levantara carteles del líder encarcelado del PKK, Abdullah Ocalan, en Raqqa -la antigua capital del califato, ahora liberada de Estado Islámico. «¿Cómo vas a explicar esto, América?», esgrimía Erdogan, en medio del clima de tensión que mantienen ambos países aliados de la OTAN.