Las fuerzas de seguridad de Afganistán montan guardia en un puesto de control esta semana en Kandahar
Las fuerzas de seguridad de Afganistán montan guardia en un puesto de control esta semana en Kandahar - Efe

Los talibanes afganos declaran su primer alto el fuego en 17 años de conflicto

La medida durará tres días y coincidirá con la tregua unilateral sin precedentes presentada por el presidente, Ashraf Gani

KabulActualizado:

Los talibanes afganos anunciaron este sábado un alto el fuego parcial de tres días, el primero en 17 años de conflicto desde la invasión estadounidense, que coincidirá con la tregua unilateral sin precedentes presentada el jueves por el presidente de Afganistán, Ashraf Gani.

El alto el fuego decretado por la formación insurgente es considerado un avance positivo por el Gobierno, que ha visto cómo rechazaban las sucesivas ofertas de paz, incluyendo la formulada el pasado febrero por Gani.

«Todos los muyahidin (guerreros) tienen instrucciones de parar todas sus operaciones ofensivas contra las fuerzas de oposición domésticas (fuerzas afganas) a lo largo del país durante el primer, segundo y tercer día del Eid, pero si los guerreros son atacados deberían responder con fuerza y defenderse», expresó la formación insurgente en un comunicado difundido por correo electrónico.

Según la duración del Ramadán, que varía cada año dependiendo del calendario lunar, la tregua anunciada por los talibanes comenzará el 15 o el 16 de junio, coincidiendo con el primer día del Eid al Fitr, la fiesta que marca el final del mes del ayuno musulmán.

En el documento, firmado «la dirección del Emirato Islámico (como se denominan a sí mismos los talibanes)», se precisa que la tregua no incluye a los «invasores extranjeros», que deberían ser atacados «en cualquier lugar y en cualquier momento».

La formación insurgente también llamó a sus mandos locales a identificar a los prisioneros «que puedan dar garantías de que no volverán a unirse a los rangos del enemigo» para considerar su posible liberación.

El motivo del alto el fuego es que los afganos puedan «realizar los rezos del Eid y otros rituales confiados», según el comunicado.

Los talibanes no mencionaron directamente en su comunicado a la tregua unilateral anunciada hace dos días por el Gobierno afgano con motivo del Ramadán tras una multitudinaria reunión de líderes religiosos en Kabul en la que pidieron a los talibanes que abandonasen la guerra «ilegítima».

El portavoz del presidente afgano, Haroon Chakhansoori, celebró el anuncio de los talibanes durante una rueda de prensa y afirmó que el Gobierno afgano «apoya y celebra cada paso, pequeño o grande» hacia la paz.

Chakhansoori aseguró además que las autoridades del país esperan que el alto el fuego sea el inicio de un proceso más largo que incluya una negociación para establecer «una paz duradera» en Afganistán.

Gani, que viajó a China para participar en una cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (SCO, por sus siglas en inglés), acogió como un avance positivo el cese temporal de hostilidades de los talibanes en la red social Twitter.

«Celebramos los tres días anunciados por los talibanes empezando el primer día del Eid. Esto llega siguiendo la valiente decisión de la república islámica de Afganistán de cesar la lucha durante un periodo de tiempo», estimó.

Por su parte, el secretario del gubernamental Alto Consejo para la Paz afgano, Akram Khpalwak, escribió en Twitter que considera el anuncio de los talibanes como una «importante mejora» en el proceso de paz.

La Misión de Naciones Unidas para Afganistán (Unama) también celebró en un comunicado el paso para «reducir la violencia en Afganistán y acabar con la guerra».

Desde el 12 de junio

El alto el fuego de los talibanes tendrá lugar durante la tregua anunciada por el Gobierno afgano desde el 12 de junio hasta el quinto día del Eid, que se celebrará el 19 ó 20 de ese mes, dependiendo de la Luna.

Gani presentó a los insurgentes en febrero una ambiciosa oferta de paz que incluía la apertura de una oficina política, la facilitación de la reubicación de sus familias y la liberación de presos, que éstos rechazaron en marzo.

Desde el final de la misión de la OTAN en 2015, Afganistán atraviesa una de sus etapas más sangrientas y el Gobierno de Kabul ha ido perdiendo terreno ante los talibanes hasta controlar apenas un 56 % del país, según el inspector especial general para la Reconstrucción de Afganistán (SIGAR) del Congreso de Estados Unidos.