La nave italiana «Mare Jonio»
La nave italiana «Mare Jonio» - EFE

Secuestrada la nave italiana «Mare Jonio» tras desembarcar 49 inmigrantes rescatados en aguas libias

«Arrestad a todos», pidió Matteo Salvini. El caso se resuelve por ahora con una solución honorable para todos

Corresponsal en Roma Actualizado: Guardar
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La Guardia de Finanzas ha secuestrado formalmente la nave italiana «Mare Jonio» que hace dos días salvó a 49 inmigrantes, entre ellos 12 menores de edad en aguas de Libia. A pesar de la directiva del ministro del Interior, Matteo Salvini, que había ordenado a la embarcación pararse y no dirigirse hacia aguas italianas, la «Mare Jonio» ingresó esta mañana en el puerto de la isla de Lampedusa.

Los inmigrantes han desembarcado, pero la nave ha sido formalmente secuestrada por la fiscalía de Agrigento, que ha abierto una investigación «contra desconocidos» por favorecer la inmigración clandestina. Esta es la medida que deseaba el ministro Salvini, consciente de que no podía repetir el polémico caso de la embarcación militar italiana Diciotti, a la que bloqueó durante varios días en agosto pasado impidiendo el desembarco de más de un centenar de inmigrantes en Sicilia.

Esta vez a Salvini, por razones políticas, no le interesaba radicalizar el caso de la «Mare Jonio», sino salvar la cara y buscar una solución honorable para todos. En su estilo habitual, Salvini se mostró inflexible en un primer momento: «Arrestad a todos. Si no hay secuestro de la nave, no desembarca ninguno». Daba a entender así que, mientras fuera su responsabilidad, no habría dado la orden de desembarcar, pero que si intervenía la magistratura… Y esto es lo que ha sucedido. Ha actuado la fiscalía de Agrigento que ordenó a la Guardia de Finanzas escoltar a la «Mare Jonio» para hacerla entrar en el puerto de Lampedusa y organizar el desembarco de inmigrantes y tripulación. Hoy se está procediendo al interrogatorio de los tripulantes.

Se ha resuelto así la crisis humanitaria, pero en el aire queda el enfrentamiento entre Matteo Salvini y la ONG próxima a la extrema izquierda que gestiona la nave «Mare Jonio», en la que aparece como dirigente Luca Casarini, un célebre y polémico exlider del movimiento «no global».