Francisco de Andrés

Represión a ritmo de salsa

Hagamos lo necesario, como dice Borrell , para que no haya intervención militar en Venezuela. Que se vayan los militares cubanos y rusos

Francisco de Andrés
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El régimen de Maduro está tocado de muerte pero aún tiene combustible y resiste. El fracaso del pronunciamiento del pasado 30 de abril –por causas que aún no se conocen del todo– le ha concedido un tiempo de prórroga. Las reglas del juego le permiten derribar peones del equipo rival, pero no tocar un pelo a su capitán, el presidente interino Juan Guaidó. Si no, no se entiende que el régimen haya detenido al vicepresidente del Parlamento y se disponga a apresar a otros diputados de la oposición –a quienes se ha levantado ilegalmente la inmunidad– por haber participado en el levantamiento, y no diga nada de quien lo dirigió megáfono en mano. Guaidó se reúne libremente con embajadores, mientras a las puertas del Parlamento la grúa municipal se lleva a su vicepresidente a la cárcel, con coche incluido, y el número dos chavista, Diosdado Cabello, anuncia –qué risa Marisa– que a otros diputados les van a hacer «tun, tun» en las puertas de sus domicilios.

Maduro y sus mariachis llevan a cabo la represión con suavidad, sin estridencias, al ritmo de esa salsa caribeña que tan bien baila el líder chavista ante las cámaras de la televisión pública cuando las cosas le pintan feas. Josep Borrell afila sus ojos de coyote, junta los labios «en cul de poul» y silabea que Estados Unidos no puede seguir comportándose con Venezuela como un cowboy del Oeste: «miren que si no desenfundo». Pero este serial se parece más a un «spaghetti western» que a un clásico de Hollywood. Habrá tiros pero no cargas de indios. Que no se preocupe la Moncloa, que no habrá intervención militar norteamericana sin el respaldo de las grandes capitales europeas.

Se lo ha recordado a Borrell el enviado especial norteamericano para Venezuela, Elliott Abrams. «La única intervención militar que tenemos es la cubana», ha dicho el veterano diplomático, al referirse a los 22.000 agentes que La Habana tiene infiltrados en Venezuela según la OEA. Sí. Pongamos fin a la intervención militar extranjera para que las dos partes negocien. Hagamos lo necesario para que se vayan de Venezuela los militares cubanos y rusos.

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