Philip Hammond, ministro de Economía británico, tras la sesión de control en la Cámara de los Comunes
Philip Hammond, ministro de Economía británico, tras la sesión de control en la Cámara de los Comunes - Afp

Reino Unido pide a la UE un trato especial para la City tras el Brexit

Los bancos negocian en la capital británica 1.500 millones de euros de clientes europeos

Corresponsal en LondresActualizado:

Defendiendo el trozo de pastel más preciado para el Reino Unido en la negociación del Brexit, el de los servicios financieros, el ministro de Economía, Phillip Hammond, pidió este miércoles un trato especial para su joya de la corona, la City de Londres, aunque no lo hiciera de forma muy explícita.

El más proeuropeo de todos los miembros del Gobierno de May hizo un alegato a favor de un amplio acuerdo con la UE que vaya más allá de un tratado de libre comercio. Un alegato que dirigió expresamente a Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo.

[Lee Tusk cierra la puerta a un trato especial para la City]

Hammond, que siempre ha defendido un Brexit blando que dañe lo menos posible a la economía británica, defendió el «interés mutuo» que tienen Londres y Bruselas por incluir el acceso a los servicios financieros a partir de 2021 cuando acabe, previsiblemente, el periodo de transición.

Protegiendo la posición que mantiene la City de Londres como uno de los principales centros financieros del mundo, el ministro censuró a quienes aseguran que «no se puede hacer un acuerdo comercial que incluya servicios financieros porque no se ha hecho nunca antes».

Para Hammond, «todos los acuerdos comerciales que ha hecho la UE han sido únicos» y si -insistió- la propia UE intentó incluir los servicios financieros en los acuerdos comerciales con EE.UU. y Canadá también «podría hacerse con el Reino Unido».

Contestó así a los que en Bruselas acusan al Ejecutivo británico de buscar un acuerdo a la carta que, básicamente, busca las ventajas que disfruta ahora por ser parte del club comunitario y mantenerlas en el futuro pacto. El titular de Economía sabe lo que supondría la pérdida del estatus de la City que gestiona 1.500 millones de euros de clientes europeos.