Algunos de los 134 migrantes este sábado en la cubierta del Open Arms - Efe / Vídeo: Calvo, sobre el Open Arms: "España es un país que no tiene sus puertos cerrados"

Comienza el desembarco de los menores no acompañados del Open Arms

El ministro del Interior afirma que lo autoriza a su pesar, por ser una orden del jefe del gobierno, pero considera que «es un peligroso precedente». La fiscalía ordena una nueva inspección médica en el barco. La ONG advierte que el «Open Arms es una bomba de relojería», pero Salvini afirma: «Yo no cedo»

Corresponsal en RomaActualizado:

Al final, el vicepresidente y ministro del Interior, Matteo Salvini, se ve obligado a ceder a la exigencia del primer ministro y autoriza el desembarco de los menores que se encontraban en el Open Arms. Lo hace de mala gana como se refleja en la respuesta que da a la orden del jefe del gobierno Conte, destacando que «es un peligroso precedente». «Tomo nota –ha escrito el líder de la Liga a Conte- de que dispones que sean desembarcados los menores de la nave Open Arms. Por tanto, daré, a mi pesar, como enésimo ejemplo de mi leal colaboración, disposiciones para que no sean interpuestos obstáculos en la ejecución de tu exclusiva determinación, no sin reiterar que continuaré a perseguir en todas las sedes jurisdiccionales competentes la afirmación de las razones de derecho».

El desembarco, tal y como ha anunciado Open Arms, acaba de comenzar.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, que llamó «desleal» a su vicepresidente del gobierno, Matteo Salvini, por su actitud en política migratoria, le escribió una segunda carta en la que le reiteraba su petición de «hacer desembarcar de inmediato a los menores del Open Arms». La primera carta se la envió el 14 de agosto y Salvini le respondió al jefe del gobierno de forma negativa y con su habitual prepotencia: “Open Arms es una ONG extranjera en aguas extranjeras. No se entiende por qué deban desembarcar en Italia”.

La situación de los 134 migrantes, 29 de ellos son menores, tras 16 días a bordo, ha ido empeorando. La fiscalía de Agrigento ha dispuesto que se haga una nueva inspección médica en la nave. Mientras, el capitán de la nave, Marc Reig, vuelve a dar la voz de alarma: «El Open Arms es una bomba de relojería. Si no se interviene inmediatamente, la primera mecha lo hará explotar». En Twitter, Open Arms critica la incapacidad de la política para dar una solución al caso: «El mundo es testigo de la pesadilla que les ha tocado vivir a las 134 personas que soportan la espera en la cubierta. Solo la falta de voluntad de los despachos que toman decisiones les aparta de un puerto seguro».

El ministro del Interior, aferrado a su política de puertos cerrados, ha replicado también con Tweet en el que dice que no piensa ceder: «En 16 días hubierais llegado ya tranquilamente a vuestra casa en España. La de la ONG es una batalla política, no ciertamente humanitaria, jugada sobre la piel de los inmigrantes. Vergüenza. Yo no cedo», afirma Salvini.

En definitiva, como se esperaba, la situación esta cambiando. El desembarco de los menores en un primer paso importante. La justicia también se está también moviendo. A las oficinas de la Guardia costera, con sede en Roma, ha llegado la policía judicial, enviada por la fiscalía de Agrigento, que ha abierto una investigación con la hipótesis de delito de secuestro de personas, violencia privada y abuso de poder. La policía judicial se ha hecho con varios documentos, entre ellos la comunicación enviada al ministerio del Interior por el Centro de búsqueda y socorro para el Mediterráneo, con sede en Roma, resaltando que «no hay ningún impedimento para que se procede sin demora» al atraco del barco en el muelle del puerto de Lampedusa. El Centro pedía al Ministerio del interior una respuesta urgente.

La crisis de gobierno abierta por el ministerio del Interior, que ha roto todos los puentes con el primer ministro Conte, está dificultando la solución del caso Open Arms. Pero al final Salvini tendrá que ceder, como ha hecho autorizando el desembarco de menores, ante el arma del derecho.