La ONU pondrá en marcha nuevas investigaciones tras la denuncia del obispo de Bangassou

Juan José Aguirre, obispo radicado en Bangassou, República Centroafricana declaró en ABC que los cascos azules «han abusado y dejado embarazadas a muchas menores de edad»

MadridActualizado:

La ONU ha publicado este miércoles un comunicado en respuesta a la denuncia del obispo de Bangassou, en República Centroafricana publicada el domingo en ABC. Juan José Aguirre es un obispo español radicado en Bangassou, ciudad ubicada en el sureste de República Centroafricana desde hace 38 años. Aguirre acoge en un seminario a 1.500 musulmanes para salvarles la vida. Abuelos, mujeres y niños son atacados con machetes, disparados a sangre fría o decapitados por la milicia «anti-balaka», a la que erróneamente llaman cristiana.

Para evitar estas atrocidades, la ONU creó en torno al seminario un perímetro con sacos de tierra. Allí, los musulmanes tienen agua pero la comida no llega y ante la desesperación, las mujeres venden su cuerpo a los cascos azules. «Están desesperadas, se mueren de hambre y muchas veces ellas mismas insisten en venderse para poder comer». Algunas son menores de edad: «Han abusado y dejado embarazadas a muchas de ellas. Les he preguntado a las madres qué había pasado y agachan la cabeza», dijo a este periódico.

Ahora, la ONU ha respondido en un comunicado diciendo que «toma muy en serio las denuncias de abuso sexual por parte de sus tropas, que fueron hechas por el obispo de Bangassou, Monseñor Aguire, en un periódico español». Según la organización, «no hay ninguna evidencia tangible que respaldan estas alegaciones». Los soldados desplegados en esta ciudad pertenecen a la MINUSCA, Misión de las Naciones Unidas destinada a mantener la paz en la República Centroafricana.

«La Misión mantiene su compromiso de garantizar que se investiguen las nuevas denuncias de explotación y abuso sexuales y que los autores cuya culpabilidad ha sido establecida mediante investigación sean debidamente sancionados de conformidad con la política de tolerancia cero del Secretario General», concluye el comunicado.